En una manifestación posterior a las tractoradas de febrero, las organizaciones agrarias han logrado expresar sus inquietudes en el pleno del Parlament el martes. La oportunidad de hacerlo fue una de las condiciones que propusieron la semana pasada al conseller de Acció Climàtica, David Mascort, para poner fin a los bloqueos de carreteras. Además, solicitaron la creación de una mesa permanente para revisar las normativas que afectan al sector, la aceleración de los pagos de las ayudas pendientes por la sequía y las pérdidas en los herbáceos. Asimismo, pidieron un cambio de nombre de la Conselleria para incluir la denominación de agricultura.
Joan Caball, coordinador nacional de Unió de Pagesos (UP), ha presentado al Parlament de Catalunya la petición de aprobar una nueva propuesta de resolución. La propuesta tiene como objetivo que la Generalitat implemente acciones que permitan mantener el modelo familiar agrario, que está amenazado de desaparición debido a su falta de rentabilidad y a la competencia desleal de las grandes extracomunitarias. Caball enfatizó la necesidad de garantizar unos precios remuneradores a los agricultores para frenar el declive. Destacó que «El año pasado solo se incorporaron al sector 222 personas y eso lo hace insostenible».
Caball, líder de Unió de Pagesos, ha elaborado 35 propuestas para que los diputados las incluyan en sus resoluciones. Solicitó la regulación de las lonjas y mercados para conocer los precios y los costes de todos los productos agroalimentarios y la negociación con el Estado para modificar la ley de la cadena alimentaria. Unió de Pagesos también reclama que el Gobierno implemente urgentemente la estrategia de relevo generacional agrario 2023-2027, teniendo en cuenta el envejecimiento del sector.
Por su parte, Joan Carles Massot, presidente de Joves Agricultors i Ramaders de Catalunya (JARC), ha insistido en la necesidad de definir un modelo que apoye al agricultor profesional, promueva el relevo generacional y garantice la soberanía alimentaria, haciendo de la agricultura una actividad rentable y sostenible.
La Plataforma Pagesa, recién constituida hace apenas un mes, ha abierto el turno de intervenciones con duras críticas a la Agència Catalana de l’Aigua (ACA). La portavoz de la agrupación agraria, Imma Puigcorbé, ha lamentado que «Las políticas agrarias de los últimos años han sido nefastas y, ahora, la sequía ha sido la gota que ha colmado el vaso… A este paso no nos queda otra que abandonar».
El presidente de la Federació de Cooperatives Agràries de Catalunya (FCAC), Martí Sarroca, ha hablado de la sequía e insistido en priorizar el cooperativismo agrario, la gestión del agua, la desburocratización, la limitación a la competencia desleal de terceros países, el relevo generacional y la transición energética. Ha proclamado que «La cadena alimentaria no funciona bien, todos deberíamos estar representados en ella».
Finalmente, el grupo del PSC ha expresado su queja al Govern por la exclusión de dos organizaciones representativas, la Associació Agrària de Joves Agricultors (Asaja) y la Unió de Petits Agricultors i Ramaders (UPA), de la lista de comparecientes en el debate. Ambos sindicatos, que son mayoritarios en España y mantienen diálogo con el Ministerio de Agricultura, no fueron invitados a participar en la tribuna de ponentes de la Cámara catalana.
