Robo en la vivienda de Péter Gulácsi: sustraen bienes valorados en cerca de 200.000 euros

Asalto en el chalé del portero del Villarreal CF

Una banda de ladrones encapuchados robó un botín valorado en cerca de 200.000 euros en el chalé del futbolista Péter Gulácsi, portero del Villarreal CF, situado en la urbanización Los Monasterios de Puçol. Entre los objetos sustraídos había joyas, bolsos de las firmas Hermès y Chanel, relojes de lujo y dinero en efectivo.

El robo se produjo después de que el sistema de alarma de la vivienda permaneciera desconectado durante la noche. Sin sensores perimetrales ni avisos sonoros que alertaran a la seguridad privada de la urbanización, los asaltantes forzaron, alrededor de la medianoche del 12 de octubre, una ventana del garaje para acceder con facilidad a la planta principal de la casa.

Cuando Gulácsi y su esposa despertaron, se encontraron con tres o cuatro hombres encapuchados, vestidos de negro. Uno de ellos portaba una pistola y les apuntaba. Los dos hijos menores de la pareja dormían en sus habitaciones durante el asalto.

Teléfonos retirados y acceso obligado a la caja fuerte

Los delincuentes quitaron inicialmente los teléfonos móviles a las víctimas para impedir que pudieran pedir ayuda. Ante la amenaza con el arma y con el objetivo de proteger a sus hijos, el guardameta húngaro y su mujer siguieron las instrucciones de los asaltantes sin oponer resistencia.

La pareja tuvo que entregar los objetos de valor que llevaba puestos. Ambos fueron obligados a quitarse sus respectivos relojes Rolex, mientras que la esposa del jugador también entregó un colgante de oro. Posteriormente, los ladrones les obligaron a abrir la caja fuerte de la vivienda.

Bolsos de lujo, joyas y efectivo

De acuerdo con la denuncia presentada ante la Guardia Civil, los autores del robo se llevaron hasta siete bolsos exclusivos de Hermès y Chanel. Dos de esas piezas estarían valoradas en alrededor de 30.000 euros cada una. El botín también incluyó artículos de alta joyería y una cantidad de dinero en efectivo.

El asalto se prolongó durante cerca de 40 minutos. Mientras el individuo armado vigilaba a Gulácsi y a su esposa, el resto de los integrantes del grupo registró armarios y cajones en busca de joyas y otros artículos de alto valor y fácil salida en el mercado clandestino.

Tras completar el registro, los delincuentes escaparon sin causar lesiones físicas a los miembros de la familia. Al no disponer de su teléfono, el futbolista acudió a una vivienda cercana para solicitar ayuda. Una vecina avisó a la Guardia Civil y al vigilante de la urbanización, que llegó poco después al encontrarse patrullando por el complejo residencial.

La investigación y el antecedente de Ramazani

Las primeras pesquisas de la Guardia Civil apuntan a que el robo fue planificado. Ni los vecinos ni los controles de los vigilantes de Los Monasterios detectaron movimientos sospechosos en los días anteriores, una circunstancia que, según la investigación, evidencia una vigilancia previa discreta que pudo haber permitido a los ladrones conocer la vulnerabilidad de la alarma desconectada.

El suceso recuerda al robo sufrido el 23 de mayo por el exjugador del Valencia Largie Ramazani en su chalé de la urbanización Torre en Conill, en Bétera. En aquel caso, la desconexión del sistema de seguridad doméstico también facilitó el acceso a la vivienda.

Este nuevo asalto vuelve a generar preocupación entre los futbolistas de élite residentes en la Comunidad Valenciana. Jugadores foráneos de Valencia, Levante y Villarreal suelen residir en urbanizaciones exclusivas de Puçol, Rocafort o Bétera, cercanas a ciudades deportivas, estadios y campos de entrenamiento, lo que los sitúa de nuevo en el punto de mira de bandas especializadas en robos en domicilios de deportistas y personas conocidas.

La repetición de este tipo de delitos ha impulsado en los últimos años el refuerzo de la protección en las viviendas, mediante alarmas con sensores volumétricos y sistemas avanzados de análisis de vídeo. Algunos deportistas también contratan vigilantes para proteger a sus familias y sus casas por la noche, especialmente durante los desplazamientos de sus equipos por competición.