Archivo - Luka Modric

Descubriendo Alemania y el fútbol a través del viaje en tren

Es un día de viaje en Alemania y no hay mejor manera de hacerlo que en tren. Los trenes son verdaderos vehículos de descubrimiento, que nos permiten conocer un país, su gente y sus costumbres de una manera que pocos otros medios de transporte pueden igualar. Son ventanas móviles a través de las cuales se puede observar y experimentar la verdadera esencia de un lugar.

Los trenes son la mejor forma de conocer un país, a sus gentes, sus costumbres. Hay pocos sitios más reveladores que una estación de tren. Solo hay que abrir los ojos y escuchar, lo que antiguamente hacía del periodismo un oficio maravilloso. Una vez comienza la marcha, los trenes te regalan una enorme ventana por la que descubrir todo lo que no te enseñan las ciudades ni las carreteras.

Alemania, con su prístino paisaje verde y frondoso, es particularmente impresionante cuando se ve desde un tren. Miles de senderos atraviesan el país, frecuentados por caminantes y ciclistas, niños y perros, todos disfrutando de la belleza natural que ofrece este país.

El amor por los trenes y el cine

Tengo una especial predilección por los trenes, de cualquier tipo. No necesito que sean famosos como el andén 9 y medio de la estación King Cross de Londres, donde los padres de J.K. Rowling se conocieron y que luego se convirtió en el punto de partida de las aventuras de Harry Potter. Soy más de trenes anónimos o remotos, como el de la Patagonia, un evocador tren a ninguna parte.

Woody Allen rindió un homenaje a Federico Fellini con una película llamada ‘Recuerdos’ (Stadurst Memories), que contiene un mensaje profundo: «Cojas el tren que cojas siempre acabas en el mismo sitio». A través de su personaje, Sandy Bates, Allen nos enseña una lección valiosa sobre la vida y el viaje, sugiriendo que es más importante disfrutar del viaje que preocuparse por el destino.

Luka Modric: un viaje de superación

El viaje en la vida de Luka Modric es otro ejemplo de la importancia del camino recorrido. Un niño de la guerra que llegó a convertirse en una estrella del fútbol, Modric ha reconstruido el orgullo de su pueblo con una pelota de fútbol. De hecho, muchos de nosotros nos sentimos un poco croatas gracias a él.

Pero los trenes también pueden recordarnos los momentos más oscuros de la historia. Los trenes que llegaban a Auschwitz cargados de judíos son un recordatorio de lo peor de la condición humana. Pasear por Berlín reconforta en ese sentido. Es admirable la forma en que los alemanes han utilizado la Historia para honrar a los caídos y mantener vivo el recuerdo del Holocausto para no volver a caer en ello.

Los trenes y la reflexión

Los trenes son lugares de reflexión, que invitan a la introspección y al pensamiento. Te dejan escribir, te permiten conversar con extraños o interactuar con desconocidos. Son empáticos y tienen un efecto positivo en nuestra salud mental, favoreciendo la producción de dopamina y serotonina, en contraste con los coches, que generan toneladas de cortisol.

En resumen, los trenes son más que un medio de transporte; son una experiencia, un viaje en sí mismos. Ojalá hubiera más trenes y menos prisas. Y más Lukas Modric…