El sistema de pensiones español ha experimentado una reforma significativa este año al entrar en vigor el Real Decreto-ley de Medidas Urgentes para la Ampliación de Derechos de los Pensionistas, la Reducción de la Brecha de Género y el Establecimiento de un Nuevo Marco de Sostenibilidad del Sistema Público de Pensiones. Esta reforma, impulsada por el Gobierno, sigue una serie de medidas similares que se han estado implementando desde 2021.
La reforma lleva el sello del Ministro de Inclusión, Seguridad Social y Migraciones, José Luis Escrivá, y es fruto del acuerdo con los sindicatos UGT y Comisiones Obreras. La ley también incorpora recomendaciones del Pacto de Toledo de 2020.
Uno de los cambios más significativos es que las jubilaciones contributivas están ahora vinculadas a la evolución del índice de precios al consumidor (IPC). Sin embargo, estas no se reducirán siempre que el gasto en pensiones no supere el 15% del PIB y que los ingresos aporten como mínimo el 1,7% del PIB.
Se establece también que las pensiones mínimas contributivas y no contributivas aumentarán de tal manera que siempre sean superiores al umbral de la pobreza en 2027. Para lograrlo, se han previsto incrementos en la cuantía de la pensión para reducir la brecha de pobreza en porcentajes establecidos que irán desde un 20% en 2024 hasta un 50% en 2026, alcanzando el umbral de pobreza calculado para un hogar de dos adultos en 2027.
En términos monetarios, se espera que la cuantía de las pensiones no contributivas alcance los 521,42 euros al mes en 2024, lo que equivale a 7.300 euros al año. Esta cantidad se irá revalorizando hasta alcanzar los 592 euros al mes o 8.250 euros anuales en 2027.
Para reforzar los ingresos de la Seguridad Social, se implementará un incremento gradual de las bases máximas y de las pensiones máximas. Además, se introducirá una cuota de solidaridad, que se incorporará de forma progresiva para los salarios más altos, iniciando con una cuota de 1% en 2025 y aumentando 0,25 puntos porcentuales al año hasta alcanzar el 6% en 2045.
En un intento por flexibilizar las opciones de jubilación, se establece un régimen dual del periodo de cómputo para los próximos 20 años. Los trabajadores que se jubilen podrán optar por computar los 29 años de carrera descartando sus dos años con peor cotización o seguir con los 25 últimos años, como en la actualidad.
A pesar de estas reformas, un estudio de la consultora estadounidense Mercer concluye que España tiene uno de los sistemas de pensiones más generosos y suficientes, pero con una baja sostenibilidad financiera a medio y largo plazo. El estudio, que analiza 47 sistemas de pensiones alrededor del mundo, sitúa a España en el puesto 26º.
Mercer sostiene que los países con mejores sistemas de pensiones son Países Bajos, Islandia y Dinamarca. En el caso de Países Bajos, su sistema comprende una pensión pública fija y planes de pensiones de empresa cuasi obligatorios relacionados con los ingresos vinculados a acuerdos industriales.
El estudio sugiere que el sistema de pensiones español podría mejorar a través de varias medidas como el incremento de las pensiones más bajas, ampliar los planes de empresa y retrasar la edad de jubilación «a medida que avanza la esperanza de vida».
Es importante destacar que, en términos de sostenibilidad financiera, España ocupa el puesto 44 de 47 países analizados. Esto sitúa a España por debajo de la mediana del ranking del índice general. Sin embargo, las pensiones de jubilación españolas se mantienen en las primeras posiciones en cuanto a suficiencia e integridad del sistema de pensiones.
