Marga Prohens admite que el turismo balear "ha llegado al límite"

Las recientes manifestaciones multitudinarias en Canarias, y las protestas que se están preparando en Mallorca, han sacudido el sistema económico basado en el turismo. Esta situación ha obligado a la líder del Govern balear, Marga Prohens (PP), a reconocer por primera vez que el modelo turístico de Baleares «ha llegado a su límite». Según ella, es fundamental «la transformación» del sector.

El turismo es una de las principales fuentes de ingresos de las Islas Baleares, sin embargo, el crecimiento desmedido ha causado problemas de saturación y masificación. En palabras de Prohens, «Este Govern entiende que no podemos crecer más, no hablo de cambio porque el modelo es el que es, pero sin duda ha llegado a su límite. Hay que transformarlo y vamos ocho años tarde”.

La líder popular está convencida de que este cambio no debe ser abordado de manera unilateral, sino que requiere un consenso con los diferentes actores implicados en el sector turístico. Prohens asegura que el Ejecutivo apuesta por abrir «espacios de diálogo» con todas las partes. «No queremos que esta transformación solo venga desde el Partido Popular, queremos ir acompañados y llegar a consensos en materia turística de manera conjunta».

Una de las propuestas que se están considerando es la limitación de vehículos en zonas masificadas, como la localidad mallorquina de Sóller, donde la semana pasada se registró un atasco de seis kilómetros hasta la vecina Bunyola. Aunque Prohens no descarta aplicar esta medida este mismo verano, defiende que es competencia de los consells insulares tomar este tipo de decisiones.

«La limitación de coches nunca ha sido un no por parte del PP, el primero que puso este debate encima de la mesa fue el Consell de Ibiza. Cuando hablamos de saturación tenemos una situación muy diferente en cada una de las islas, por este motivo quien debe coger el protagonismo en esta cuestión son los consells que encontrarán todo el apoyo normativo y legislativo del Govern», añadió Prohens.

Las imágenes de la masificación en Sóller han provocado un reconocimiento de la necesidad de poner límites por el bien de los residentes de Baleares. «Es necesario poner límites, no solo para preservar nuestro modelo turístico y la actividad económica, sino sobre todo para hacerlo compatible con la vida de nuestros residentes», concluyó Prohens.

Es la primera vez que un presidente balear del PP hace declaraciones en las que admite la necesidad de poner limitaciones al crecimiento turístico, una opción que ya vienen manteniendo desde hace años otras formaciones políticas y numerosos colectivos sociales. En la anterior legislatura, el puerto de Palma fue el primero de las islas en establecer un número máximo de cruceros turísticos para evitar problemas medioambientales y de saturación. Este es un paso importante en la evolución del modelo turístico de las islas, y muestra una mayor conciencia de la necesidad de equilibrar los beneficios económicos del turismo con la calidad de vida de los residentes y la sostenibilidad medioambiental.