Volkswagen propone mantener congelados los salarios en Alemania hasta 2030

La medida afectaría a cientos de miles de trabajadores

Volkswagen ha propuesto mantener los salarios congelados en Alemania hasta 2030, una decisión que afectaría a cientos de miles de empleados. De aplicarse, las retribuciones permanecerían en los niveles establecidos para 2026, según publicó el diario alemán Sueddertsche Zeintung.

La iniciativa puede elevar la tensión en las conversaciones con el sindicato IG Metall, que ha reclamado un incremento salarial del 5%.

Negociación del convenio y proceso de reestructuración

El grupo alemán iniciará próximamente las negociaciones con IG Metall para renovar el convenio colectivo que regula las condiciones laborales de sus operaciones en Alemania. El acuerdo vigente concluye el 31 de diciembre.

La propuesta llega mientras el fabricante desarrolla una profunda reestructuración. Tanto Volkswagen como el sindicato buscan evitar un conflicto prolongado que pueda perjudicar la actividad de las fábricas y complicar la puesta en marcha de los cambios previstos por el grupo automovilístico.

Recortes de empleo y objetivos de rentabilidad

En septiembre, Volkswagen pactó con los representantes de los trabajadores duplicar los recortes de empleo previstos a escala mundial, hasta alcanzar los 100.000 puestos de trabajo, una cifra equivalente a alrededor del 15% de su plantilla.

Ese mismo mes, la compañía rebajó sus previsiones de beneficio operativo para este año, situándolo en un máximo del 1%. El objetivo de Volkswagen es recuperar una rentabilidad operativa de, al menos, el 8% en 2030, mediante los ajustes de plantilla y el desarrollo de nuevas fuentes de ingresos.

Estas decisiones se producen en un contexto adverso para el fabricante, condicionado por la debilidad de la demanda en China, los aranceles de Estados Unidos y el incremento de la competencia en Europa.

Asuntos aún pendientes

Pese al acuerdo alcanzado en septiembre, persisten cuestiones sensibles de la reestructuración que todavía no han sido resueltas y que podrían provocar nuevas tensiones con la plantilla.

Entre los aspectos pendientes se encuentran los planes de producción a largo plazo de las plantas de Emden, Zwickau y Hannover, además de la fábrica de Neckarsulm, perteneciente a Audi.

Por otro lado, el consejero delegado de Volkswagen, Oliver Blume, señaló el mes pasado que la dirección continúa analizando posibles operaciones de separación de negocios. Esta opción sigue abierta dentro del proceso de transformación del grupo.