Andá pallá Bobo by Emilio Pérez de Rozas

Al observar el reciente enfrentamiento entre el Manchester City y el Real Madrid, uno no puede evitar recordar los innumerables tuits que describen al Madrid como un personaje ficticio inmortal, comparable al insuperable James Bond. Este es un equipo que puede atravesar las paredes, caer de un rascacielos y seguir caminando, sacudiéndose el polvo de los hombros como si nada hubiera ocurrido.

Y sí, en la Champions y no solo en la Champions, por qué negarlo, el Real Madrid es único. Si te encuentras con el Real Madrid y le zarandeas, más vale que lo derribes de inmediato, de lo contrario, puede acabar contigo. Hasta pueden implementar la estrategia del murciélago, colgándose todos del larguero, ¡y negarlo!

En el reciente encuentro en el Etihad Stadium, el Real Madrid demostró una táctica defensiva impecable, conocida como ‘poner el autobús frente a su portería’. Esta táctica fue creada por el técnico austriaco Karl Rappan y ha demostrado ser efectiva para ganar partidos, empatarlos o eliminar al rival.

Sin embargo, si escuchas las explicaciones de los pregoneros de la Casa Blanca, me refiero a los que diagnostican el estado del campeón blanco, solo oirás elogios, vítores, aplausos y millones de hurras. Después de todo, han eliminado, de nuevo, al mejor equipo del mundo.

Carlo Ancelotti, a menudo desestimado como mero gestor, ha demostrado ser el arquitecto de este éxito. Incluso recibió el apoyo de Pep Guardiola en la conferencia previa al duelo del Santiago Bernabéu, quien se burló de la despectiva descripción de Ancelotti como un simple «gestor».

Ancelotti, en su camino hacia su quinta Champions, reconoció que la única manera de eliminar al Manchester City era imitando la estrategia utilizada por Javier Aguirre en la final de la Copa del Rey con el Athletic. Esta misma estrategia es implementada a menudo por Diego Simeone, aunque esto a menudo le lleva a ser criticado por los mismos que admiraban al Real Madrid por su estrategia defensiva.

Después de la victoria en el Etihad Stadium, algunos comentaristas intentaron menospreciar la carrera de Pep Guardiola, a pesar de haberle considerado previamente como uno de los mejores entrenadores del mundo. Señalaban que, a pesar de haber invertido 1.200 millones de euros en fichajes desde su llegada al Manchester City en la temporada 2016-17, solo había logrado ganar una Champions.

Esta falta de generosidad hacia el adversario una vez eliminado solo sirve para socavar la credibilidad de estos comentaristas. Muchos de ellos incluso se refieren a la falta de un plan B de Guardiola y alegan que no ha sabido aprovechar al gigante Haaland. Asimismo, critican la falta de profundidad de su banquillo, que incluye a jugadores como Kovacic, Doku, Álvarez, Gómez, Nunez, Bobb, Lewis, Ake.

Estos aduladores del Real Madrid, incluso en la derrota, han optado por una estrategia contraria a la que habrían utilizado comentaristas más inteligentes. En lugar de engrandecer al rival y alabarlo por su valentía, han optado por minimizar sus logros. Pero, entonces, estaríamos hablando de otros comentaristas, no de los regalados al Real Madrid.