Seat, la marca automovilística española, está en un momento trascendental en su historia. Tras presentar los mejores resultados operativos de su historia con 625 millones de euros de beneficios en 2023, la compañía está inmersa en una transformación industrial para iniciar la producción de vehículos eléctricos en menos de dos años. Esto ha atraído la atención de la monarquía española, con el Rey Felipe VI visitando recientemente la fábrica de la marca en Martorell.
El presidente de la compañía, Wayne Griffiths, y el presidente del consejo de administración de Seat y CEO de Volkswagen, Thomas Schäfer, fueron los encargados de guiar al Rey Felipe VI durante su visita. Además, estuvieron presentes todos los miembros de la directiva de Seat, así como el presidente del comité de empresa, Matías Carnero.
El futuro de Seat se centra en la electrificación de sus vehículos. La nueva planta de ensamblaje de baterías, ubicada en El Prat de Llobregat, ocupa un espacio de 64.000 metros cuadrados en el corazón de la fábrica de Seat en Martorell. Este centro productivo dará empleo a 500 trabajadores, y contará con una instalación de 11.000 placas solares que serán capaces de abastecer el 70% de la energía necesaria para la producción.
La inversión en la nueva planta de ensamblaje de baterías asciende a 300 millones de euros adicionales a los 3.000 millones ya proyectados para la electrificación de la fábrica de Seat Martorell. Este proyecto forma parte del programa Future Fast Forward, que representa una inversión en España del Grupo Volkswagen de 10.000 millones de euros.
El compromiso de Seat con la descarbonización y la electrificación es claro, y la empresa está pidiendo al Gobierno de España que haga la misma apuesta. Las celdas de baterías que se producirán en la fábrica de Powerco de Sagunto a partir de 2026 llegarán en tren directamente hasta la fábrica de ensamblaje de baterías de Martorell.
El primer vehículo eléctrico que saldrá de la línea de montaje será el Cupra Raval, a finales de 2025. Sin embargo, la producción a gran escala comenzará en 2026. Junto con las baterías del Raval, se producirán también las del Volksawgen ID2all y, probablemente, las del futuro Cupra Formentor eléctrico.
Paralelamente, en la planta del Grupo Volkswagen en Landaben (Navarra) también se fabricarán dos modelos eléctricos, el Skoda Epic y el Volkswagen ID2X (modelos con carrocería SUV). El ensamblaje de las baterías se realizará en una empresa subcontratada a Hyundai Mobis.
Este es un momento emocionante para Seat y para la industria automotriz española en general. Con un fuerte compromiso con la electrificación y la descarbonización, la compañía está liderando el camino hacia un futuro más sostenible y respetuoso con el medio ambiente.
