Rozas de Puerto Real, un pintoresco pueblo ubicado en la frontera entre las provincias de Madrid y Ávila, ha sido catalogado como uno de los «paraísos fiscales» para los vehículos en España. Este pequeño municipio, que cuenta con una población de 578 personas, registró un total de 21,464 vehículos en el último año. Sorprendentemente, esta cifra es suficiente para que cada residente de la localidad tenga 37 vehículos en su garaje.
Este extraordinario fenómeno se debe a que Rozas de Puerto Real, junto con otros 26 municipios, ofrece uno de los impuestos de circulación más bajos de España. Este impuesto, conocido técnicamente como Impuesto de Vehículos de Tracción Mecánica (IVTM), se calcula en función de la potencia del motor, expresada en caballos de vapor fiscales (CVF) y se basa en variables como el número de pistones, su diámetro o recorrido.
Según la Ley Reguladora de las Haciendas Locales, los tramos impositivos pueden variar de 12,62 a 112 euros. Sin embargo, cada ayuntamiento tiene la facultad de aplicar bonificaciones o incrementar los impuestos, dependiendo de factores como el impacto medioambiental de los vehículos o el tipo de combustible que utilizan.
De acuerdo con Automovilistas Europeos Asociados (AEA), Rozas de Puerto Real es uno de los diez pueblos que acumula el 40% de las matriculaciones de los coches de empresa que se registraron el año pasado, lo que equivale a 208,125 de un total de 528,762. Estos diez municipios, todos ellos con menos de 15,000 habitantes, representaron el 21,9% de las matriculaciones totales en España.
La explicación de este fenómeno es bastante simple: el monto que paga un vehículo en Madrid y en uno de los nueve «paraísos fiscales» de la comunidad es siete veces mayor. Como resultado, las empresas de renting prefieren establecer sus oficinas en estos lugares.
En 2023, se estima que los erarios locales ingresaron alrededor de 3,900 millones de euros a través del IVTM. En Rozas de Puerto Real, la cifra exacta no está disponible, pero se cree que podría superar los 300,000 euros, lo que representa una sexta parte de su presupuesto anual.
Este tipo de incentivos fiscales para atraer empresas no es un fenómeno nuevo, en particular cuando pueden representar una fuente considerable de ingresos. De hecho, este cambio al impuesto de circulación se produjo hace 24 años, cuando en 2000 se eliminó el indicativo provincial de las matrículas.
Aunque Madrid es la provincia con mayor número de «paraísos fiscales», otras áreas vinculadas al sector turístico y de alquiler, como Valencia, Castellón, Málaga, Barcelona y Mallorca, también ofrecen opciones similares.
Las diferencias en los impuestos de circulación son notables incluso entre las capitales de provincia. Por ejemplo, San Sebastián es la ciudad que más grava a sus vehículos, mientras que Santa Cruz de Tenerife es la que menos.
Existe una serie de exenciones a este impuesto, que incluyen a los vehículos oficiales, diplomáticos, de servicio sanitario, de transporte público con más de nueve plazas o aquellos utilizados por personas con una movilidad reducida superior al 33%.
Finalmente, cabe destacar que el plazo para pagar este impuesto comienza el 1 de abril y finaliza el 30 de junio, coincidiendo con la campaña de la Renta. Los contribuyentes pueden pagar este impuesto de forma presencial o telemática después de recibir una carta.
