Xi Jinping llega a San Francisco para reunirse con Biden

El presidente chino, Xi Jinping, se reunió con representantes de empresas estadounidenses en Pekín, en un esfuerzo por atraer inversión extranjera y tranquilizar a las firmas del país norteamericano ante una desaceleración económica y las futuras relaciones entre ambas potencias. Xi reiteró su confianza en el continuo desarrollo económico chino y reafirmó el compromiso de su país con la reforma y la apertura.

Xi Jinping destacó una serie de medidas, entre las que se incluye la creación de un ambiente empresarial de primer nivel caracterizado por la legalidad y la internacionalización. Este nuevo ambiente ofrecerá un espacio de desarrollo más amplio para empresas de todo el mundo, incluyendo las estadounidenses, y se espera que ayude a atraer inversión extranjera.

El líder chino también reconoció los desafíos y las lecciones aprendidas en los últimos años. Aseguró que aunque las relaciones entre China y Estados Unidos no pueden volver al pasado, sí pueden tener un futuro mejor. Sus comentarios llegan en un momento de profunda desconfianza económica entre estas dos potencias globales, con tensiones que abarcan desde la creciente fortaleza industrial de China hasta sus relaciones con Corea del Norte, Rusia y las aspiraciones de Pekín con Taiwán.

Las tensiones entre China y Estados Unidos también se han visto reflejadas en el sector de la tecnología. Los gigantes tecnológicos chinos han obligado a Estados Unidos a establecer medidas proteccionistas, y la competencia con China amenaza la hegemonía estadounidense. A su vez, el miedo a la rotura de las cadenas de suministro podría afectar a las economías de Europa y Estados Unidos, que dependen mucho de China en el sector tecnológico, manufacturero y textil.

Xi Jinping enfatizó la necesidad de una colaboración económica y comercial, respetando los derechos de desarrollo de cada país y buscando un beneficio compartido. Recordó su encuentro con el presidente estadounidense, Joe Biden, en San Francisco el año pasado y los avances en diversas áreas como la política exterior, la economía, la aplicación de la ley, el cambio climático y los intercambios culturales.

Los representantes estadounidenses, entre quienes figuraban el presidente del Comité Nacional sobre Relaciones Estados Unidos-China, Stephen Orlins, y el presidente y director ejecutivo de Blackstone, Stephen Schwarzman, expresaron su gratitud por la oportunidad de este encuentro y destacaron el crecimiento económico y la transformación de China en las últimas décadas, reflejando la resiliencia y vitalidad del país.

Esta reunión siguió al Foro de Desarrollo de China, que concluyó en Pekín este lunes y contó con la participación de destacados empresarios, entre los que se hallaba el director ejecutivo de la estadounidense Apple, Tim Cook, cuya compañía vio cómo en el mes de febrero los envíos de iPhone en China se redujeron un 33%, según datos oficiales.

La reunión con el también secretario general del Partido Comunista Chino (PCCh, gobernante) no figuraba en la agenda del Foro de Desarrollo de China y fue programada por separado. Este encuentro se presenta, según medios locales, como una oportunidad para abordar percepciones negativas sobre el clima empresarial actual en China, así como para promover la inversión extranjera directa en el país, que el año pasado experimentó una disminución.

El gigante asiático expresó en la Asamblea Nacional Popular (ANP, Legislativo), celebrada a principios de marzo, la confianza en alcanzar sus objetivos económicos para este año, incluido un crecimiento del 5%, además de prometer un mayor apoyo a empresas en sectores estratégicos.

Este martes, China advirtió a Estados Unidos sobre la relevancia de las relaciones bilaterales entre ambas naciones, durante una reunión en Pekín entre el ministro de Exteriores del gigante asiático, Wang Yi, y una delegación del país norteamericano, liderada por el presidente del Comité Nacional sobre Relaciones Estados Unidos-China (NCUSCR), Evan Greenberg, y el presidente de la propia NCUSCR, Stephen Orlins.

La reunión de este martes con la delegación estadounidense se produjo en un contexto de tímido deshielo entre ambas potencias tras meses de hostilidades comerciales, tecnológicas y geopolíticas. Xi y Biden mostraron cierto acercamiento el pasado noviembre en una reunión celebrada en San Francisco destinada a estabilizar la tumultuosa relación bilateral, y en la que llegaron a acuerdos para combatir el tráfico de fentanilo y reabrir los canales de comunicación militar. No obstante, ambas partes siguen difiriendo en temas como Taiwán, la guerra en Ucrania, el conflicto en Gaza, las sanciones comerciales mutuas o la situación en el mar de China Meridional.

Por Daniel