El ambiente está cargado de alivio y alegría mientras el Barça y el Atlético avanzan hacia los cuartos de final de la Champions. A pesar de que el próximo encuentro pueda parecer menor, tiene un peso importante en el fondo: ambos equipos deben asegurar su clasificación en los primeros cuatro puestos para continuar su viaje por Europa.
«Ha vuelto la ilusión, hemos recuperado un punto de ilusión», admite Xavi Hernández, el técnico del Barça, notando un renovado sentido de optimismo en todos los niveles del club. Desde los fanáticos en la calle hasta los jugadores en el vestuario, Hernández cree que el espíritu siempre ha sido fuerte en el equipo, a pesar de los desafíos.
El próximo desafío para el Barça es la visita al Atlético de Madrid, un choque que Hernández considera «vital» para el futuro del club catalán en el campeonato. «Vital como todos los partidos que quedan hasta el final», matiza Xavi, aunque reconoce que el Atlético es un adversario «fortísimo, de nivel Champions» cuya confianza es tan alta como la del Barça.
El duelo tendrá lugar en el Metropolitano, un estadio que está adquiriendo la reputación de ser inexpugnable. El Atlético sólo ha sufrido un empate y una derrota en su casa esta campaña. Xavi recuerda que la última derrota liguera de los rojiblancos fue en la pasada Liga, el 8 de enero de 2023, gracias a un gol de Ousmane Dembélé, quien es ahora un inminente rival con el PSG.
Mirando hacia el futuro, el Barça también tiene la vista puesta en su próximo encuentro con el PSG en la Champions. «Será una eliminatoria complicadísima», considera Xavi, calificando al equipo francés como «uno de los peores rivales y de los más difíciles de batir». Además de la calidad de su plantilla, Xavi también resalta la capacidad económica del PSG para fichar lo que quiera y la presencia de Luis Enrique, «un entrenador brillante».
Aun así, todavía quedan cuatro semanas para el encuentro europeo y el estado anímico del equipo puede cambiar. «El grado de confianza es bueno», reconoce Xavi, al igual que el del Atlético. El partido exigirá «mucha personalidad» a todos los jugadores, y en particular a João Félix.
«El Metropolitano es un escenario en el que hay que mostrar la mejor cara», dice, convencido de que el delantero portugués soportará la presión por «su carácter fuerte y valiente y las ganas de demostrar su talento» ante el equipo y el entrenador que no le quieren. Ni tampoco la afición.
Mientras tanto, el Barça y el Atlético se preparan para un encuentro clave, uno que podría tener un impacto significativo en su temporada. Con la Champions League todavía en juego, ambos equipos buscan asegurar su lugar en Europa y mantener su impulso en la Liga.
