La carrera de la Fórmula 1 se tornó emocionante en el Gran Premio de Japón cuando Max Verstappen dejó atrás su pasado en Australia y arrebató una victoria decisiva. Este triunfo marcó su tercera victoria de la temporada, la 57ª de su carrera y el cuarto triunfo consecutivo en el circuito de Suzuka. El piloto de Red Bull demostró una vez más que Suzuka es un escenario ideal para desplegar las virtudes de su vehículo.
Junto a Verstappen, Sergio Pérez también tuvo un desempeño notable, firmando el tercer doblete del año para la escudería de las bebidas energéticas. La carrera de Pérez está en pleno auge, ya que el piloto mexicano tiene la vista puesta en 2025.
Carlos Sainz también tuvo una actuación impresionante en el Gran Premio, siendo el único piloto que desafió a los líderes de Red Bull. Sainz terminó en el tercer lugar en el podio, mientras que Fernando Alonso logró una valiosa sexta posición. A pesar de las limitaciones de su coche, el piloto de Aston Martin mostró una conducción excepcional.
La carrera se vio interrumpida por un accidente que obligó a una reanudación con dos vueltas menos de las previstas. El orden de los pilotos se mantuvo igual que en la parrilla de salida, con Verstappen y Pérez a la cabeza, seguidos por Norris, Sainz y Alonso en el top cinco.
Alonso, aprovechando su juego extra de neumáticos blandos, hizo una estrategia magistral para evitar el tráfico tras su primer pit stop. Con este movimiento, logró mantener a raya a Piastri con su McLaren. Mientras tanto, los Ferrari, con menor degradación, superaban a los McLaren, con Sainz superando a Norris en la lucha por el tercer lugar del podio.
La estrategia de Mercedes, sin embargo, no tuvo el mismo éxito. En un circuito poco propicio a los adelantamientos, la elección de neumáticos y el ‘baile de boxes’ en una carrera a dos paradas acabó dictando sentencia.
En este contexto, Ferrari y Aston Martin demostraron estar en lo correcto con Sainz y Alonso mostrando todo su talento. Verstappen, por otro lado, dominó la carrera de principio a fin, mostrándose inalcanzable para sus rivales.
Sainz, con su inteligente planteamiento, se aseguró el tercer puesto del podio. El piloto español abordó las últimas diez vueltas con neumáticos nuevos, superando a Norris por velocidad pura y a Leclerc por estrategia.
Verstappen cruzó la meta con una ventaja de 13 segundos, seguido de Checo Pérez. El mexicano tuvo un gran fin de semana, quedándose a solo 66 milésimas de su compañero en la clasificación del sábado y asegurando el tercer doblete del año para Red Bull.
Por su parte, Sainz volvió a ser el ‘tercero’ en discordia y Fernando Alonso defendió con uñas y dientes su sexta posición. El piloto de Aston Martin exprimió al máximo las mejoras introducidas en Japón, lo que le permitió superar a un McLaren y dos Mercedes.
