POUM de Tarragona

En la reciente mesa redonda organizada por la Cámara de la Propiedad de Tarragona, expertos en vivienda, arquitectos y urbanistas se reunieron para discutir el plan de ordenación urbanística que está en preparación para la ciudad de Tarragona. Uno de los principales puntos de acuerdo entre los expertos es que este plan debe centrarse en un crecimiento ordenado y enfoques que sean económicamente viables y sostenibles.

Esta reunión, titulada ‘POUM Tarragona, retos y oportunidades’, contó con la presencia de numerosos representantes del sector. Los participantes expresaron un consenso en torno a la necesidad de una colaboración efectiva entre los sectores público y privado. Además, se destacó que la transformación de Tarragona debe buscar la cohesión de todos los barrios.

No obstante, el plan inicial propuesto por el Ayuntamiento presenta ciertas dudas e incertidumbres para algunos participantes. Las preocupaciones se centraron principalmente en la viabilidad de las 22.600 viviendas proyectadas, de las cuales se espera que 13.000 sean sociales. De acuerdo con este plan, el Ayuntamiento, liderado por Rubén Viñuales, tiene la intención de corregir un déficit estructural en la ciudad que ha persistido debido a la inacción en mandatos anteriores.

Sin embargo, existe la preocupación de que este enfoque pueda resultar en proyectos inviables en algunos sectores, especialmente si la proporción de viviendas sociales aumenta del 30% marcado por la ley a un 50 o 60%. Nacho García, concejal de Urbanismo, ha defendido estos números preliminares, afirmando que se realizará un estudio a fondo. García también recordó que uno de los objetivos del POUM es fomentar la cohesión social y reducir las brechas existentes entre los barrios Ponent, centro y norte.

Joan Bladé, arquitecto urbanista, enfatizó que los sectores deben ser estudiados económicamente de forma exhaustiva para garantizar la viabilidad de los planes. Bladé también destacó la necesidad de actuar con urgencia, ya que Tarragona enfrenta el riesgo de «deslocalización poblacional», una tendencia creciente de la población hacia municipios como Salou o Vila-seca que ofrecen una mayor diversidad de oferta.

Ángel Belzunegui, profesor de sociología de la URV, respaldó esta afirmación, señalando que las parejas jóvenes con hijos tienden a trasladarse a entornos más asequibles debido a las dificultades para acceder o elegir una vivienda en la capital tarraconense. Belzunegui criticó la idea de cohesión social propuesta por el Ayuntamiento, argumentando que la verdadera cohesión social requiere la convivencia de personas de diferentes estatus en diferentes áreas, evitando así la segregación de la población.

Miquel Maria Nolla, abogado, subrayó que el POUM es una herramienta clave, con una aplicación a largo plazo, que se echa de menos cuando no está presente. Nolla sugirió que la oferta de terrenos privados a un precio razonable es esencial para el éxito del plan, lo que implica no sobrecargar con vivienda pública. En este contexto, recordó el caso de las áreas residenciales estratégicas (ARES) que se aprobaron pero quedaron sin implementar.

Héctor Simón, director de la Cátedra de Vivienda de la URV, también expresó sus preocupaciones acerca de la propuesta inicial del Ayuntamiento. Simón advirtió que una propuesta con un porcentaje de vivienda de protección oficial (VPO) de hasta el 60% podría hacer que su desarrollo sea totalmente inviable para el sector privado. La discusión, por lo tanto, continúa sobre el mejor enfoque para el desarrollo urbanístico futuro de Tarragona.

Por Daniel