En un movimiento arriesgado y sin precedentes desde 1987, el BBVA ha propuesto una oferta para adquirir el Sabadell, a pesar de la oposición directa del consejo de este último. Esta tentativa de opa hostil, que recuerda al fallido intento del Banco de Bilbao de comprar Banesto, ha sido rechazada de manera contundente por el Gobierno y otras autoridades políticas. No obstante, en medio de este escenario desafiante, el presidente del segundo banco español, Carlos Torres Vila, ha afirmado con firmeza que no tiene ninguna intención de dimitir si la opa no se materializa.
A pesar de la fuerte resistencia que enfrenta, Torres Vila se ha mostrado conciliador y constructivo con el Sabadell, el Gobierno y las autoridades autonómicas y partidos de las regiones donde el Sabadell tiene mayor presencia, principalmente en Catalunya y Alicante. Sin embargo, Torres Vila ha sido rotundo en declarar que no teme ninguna repercusión personal con respecto a su futuro profesional, declarando que su principal preocupación es tomar las decisiones correctas en defensa de los intereses de los accionistas de BBVA.
El banquero ha defendido su decisión de proponer esta inusual operación hostil a pesar de la resistencia del consejo del Sabadell, alegando que lo fácil hubiera sido abandonar este proyecto. Sin embargo, según Torres Vila, su deber es defender los intereses de los accionistas del BBVA y presentar a los accionistas del Banco de Sabadell una operación que considera de enorme atractivo.
En cuanto al riesgo de un posible fracaso, Torres Vila ha minimizado su importancia, acogiendo cualquier daño reputacional que pueda surgir como resultado de haber intentado una operación que considera sensata. Además, ha defendido su postura argumentando que nadie tiene asegurado el éxito, pero el camino fácil es no intentarlo. Si los accionistas del Sabadell deciden que no es el camino correcto, según Torres Vila, estarán igualmente orgullosos de haberlo intentado.
El ejecutivo ha reconocido la posibilidad de que otro banco presente una contraopa por el Sabadell y ha admitido que el BBVA no tiene margen para mejorar las condiciones económicas de su oferta. También ha reconocido que el Sabadell podría buscar una fusión en la que fuera la entidad adquiriente para defenderse. En caso de que la operación no se lleve a cabo, el BBVA buscará crecer de manera independiente, sin realizar compras.
Con respecto al proceso de negociación, Torres Vila ha asegurado que su intención fue siempre acordar la operación de manera amistosa. Sin embargo, en el entorno del Sabadell, la aproximación del BBVA ha sido percibida como agresiva. Señalan que Torres invitó a Oliú a hablar sobre la posibilidad de una fusión, pero que Oliú le pidió que esperara hasta la presentación de los resultados del primer trimestre. Tras la presentación de los resultados, la filtración de los planes del BBVA precipitó la presentación de su oferta al Sabadell y su anuncio público, rompiendo con la tradicional discreción en estos procesos.
