Begoña Gómez, la discreta esposa del presidente español Pedro Sánchez, está siendo investigada por presuntos delitos de tráfico de influencias y corrupción. Este hecho ha desencadenado una controversia que ha llevado al presidente a plantearse su renuncia, alegando los continuos ataques que él y su esposa están recibiendo. En una carta abierta a la ciudadanía, Pedro Sánchez solicitó cinco días de reflexión para considerar si continuaría liderando el Gobierno.
Gómez, quien hasta ahora ha mantenido un perfil bajo como primera dama, se ha centrado en su carrera profesional en el mundo de la consultoría y la docencia. Originaria del País Vasco, Gómez completó sus estudios de Marketing en el ESIC y un máster en Administración y Dirección de Empresas. Con casi dos décadas de experiencia, Gómez es considerada una experta en captación de fondos para ONG’s, habiendo colaborado con organizaciones como Oxfam Intermón, Anesvad y Amnistía Internacional.
En 2018, Gómez se unió al Instituto de Empresa (IE) para dirigir el Africa Center. Aunque abandonó este cargo en 2022, fue objeto de críticas por parte de los partidos de la oposición, que acusaron al presidente de favorecer a su esposa. Actualmente, Gómez es codirectora de la Cátedra de Transformación Social Competitiva en la Universidad Complutense de Madrid y socia coordinadora del grupo de trabajo ‘Transformación Social Empresarial’ en WAS.
La vida de Begoña Gómez cambió drásticamente cuando conoció a Pedro Sánchez en una fiesta de cumpleaños de un amigo en común. A pesar de un inicio complicado, la pareja ha compartido los últimos 20 años de su vida juntos. Se casaron en 2006 y tienen dos hijas, Ainhoa y Carlota.
La investigación contra Gómez fue iniciada tras una denuncia presentada por la organización Manos Limpias, dirigida por el abogado y ex político Miguel Bernad. Según la denuncia, Gómez habría utilizado su posición como primera dama para recomendar o avalar a empresarios que se presentaban a licitaciones públicas.
Además, Gómez también está vinculada al caso Koldo, relacionado con el rescate del Gobierno a Air Europa, perteneciente a la corporación Globalia, dirigida por Javier Hidalgo. En marzo, el Partido Popular presentó una denuncia ante la Oficina de Conflictos de Intereses solicitando determinar la responsabilidad del presidente del Gobierno si no se hubiera ausentado o inhibido en los Consejos de Ministros en los que se tomaron decisiones favorables para la aerolínea, con la que su esposa mantenía vínculos económicos y profesionales en las mismas fechas.
A pesar de la presión y los ataques, Pedro Sánchez ha expresado públicamente su amor y apoyo a su esposa, demostrando que está dispuesto a dejar su cargo por ella: «Soy un hombre profundamente enamorado de mi mujer que vive con impotencia el fango que sobre ella esparcen día sí y día también», escribía en la carta abierta a la ciudadanía. Aún se desconoce cuál será el desenlace de esta situación y cuánto impactará en la carrera política de Pedro Sánchez y en la vida de Begoña Gómez.

