Tras un año, el Tratado de los Océanos solo ha sido ratificado por dos países

El Tratado de los Océanos celebró su primer aniversario desde su firma por la Organización de las Naciones Unidas (ONU). Este histórico acuerdo, aclamado por su enfoque sin precedentes en la protección de los océanos más allá de las aguas jurisdiccionales de cada país, ha sido firmado por 87 naciones. Sin embargo, un año después, solo dos países – Chile y la pequeña república insular de Palau – han ratificado el tratado.

La ratificación del acuerdo es un paso obligatorio que aún deben dar varias decenas de países para que su contenido entre en vigor. La ONU respaldó de manera masiva este acuerdo el 4 de marzo de 2023, pero es necesario que, de los 87 países que lo suscribieron, al menos 60 lo ratifiquen formalmente por parte de su gobierno o parlamento nacional. Con solo dos países que lo han hecho hasta ahora, aún faltan 58 y el tiempo juega en contra de los océanos.

El Tratado de los Océanos espera su entrada en vigor mientras los océanos continúan expuestos a múltiples amenazas. Cuando el último país de los 60 necesarios ratifique el tratado, se pondrá en marcha una cuenta atrás de 120 días, al final de la cual el texto entrará en vigor.

High Seas Alliance, una entidad internacional que aboga por la aprobación rápida de este acuerdo, ha instado a los líderes mundiales a intensificar sus esfuerzos para ratificarlo rápidamente. Su objetivo es que el tratado pueda entrar en vigor para cuando se celebre en 2025 la conferencia de Naciones Unidas sobre los Océanos, que tendrá lugar en Niza, Francia.

Rebecca Hubbard, directora de High Seas Alliance, destacó la urgencia de la situación. Según ella, «el tiempo no corre a nuestro favor». La temperatura récord del océano registrada el año pasado es un recordatorio alarmante de la necesidad de que los líderes mundiales conviertan rápidamente sus palabras en leyes para proteger nuestro océano mundial compartido.

El Tratado de Alta Mar será la primera ley internacional que ordena la conservación y gestión de la biodiversidad en las zonas situadas fuera de las jurisdicciones nacionales. Esto permitirá establecer áreas marinas protegidas en alta mar y regular las actividades potencialmente perjudiciales mediante evaluaciones exhaustivas de impacto ambiental.

La alta mar, la zona del océano que se extiende más allá de las fronteras marítimas de los países, cubre la mitad del planeta y desempeña un papel esencial en la regulación del clima al absorber cerca del 30 % del CO2 producido por los seres humanos cada año. Esta vasta zona oceánica alberga algunos de los ecosistemas más importantes y amenazados de la Tierra. Sin embargo, la falta de gobernanza la ha dejado cada vez más vulnerable a la sobreexplotación. Actualmente, es el área menos protegida de nuestro planeta; solo el 1,5 % está totalmente protegida.

El avance de los países que van ratificando el Tratado de los Océanos se puede seguir en la web de la alianza: https://highseasalliance.org/treaty-ratification/.