En un giro dramático de los acontecimientos políticos, los británicos están preparados para una cita electoral este 4 de julio. Las últimas encuestas apuntan a que la apuesta de Rishi Sunak de convocar elecciones anticipadas podría resultar en un fracaso histórico para los conservadores. Este cambio de rumbo podría marcar un viraje político significativo, alejándose de una política dominada por los conservadores durante 14 años.
La sombra del Brexit, la gestión de la pandemia y otros factores han contribuido a desgastar a un partido que ha visto pasar a tres primeros ministros en los últimos cinco años. Si las predicciones de las encuestas se cumplen, los tories podrían enfrentarse a los peores resultados electorales en más de un siglo.
Desde que se hizo pública una encuesta en enero que situaba al Laborismo en 385 escaños, Sunak ha presenciado un deterioro progresivo de su partido en los sondeos. Esto ha generado un debate interno, con algunos conservadores rebeldes abogando por un cambio de líder antes de las elecciones.
¿Qué indican las encuestas?
Estas elecciones se consideran cruciales para el futuro del Reino Unido, y a esto se suma la sorpresa de un fortalecimiento de los euroescépticos de la derecha radical, liderados por el ideólogo del Brexit, Nigel Farage.
Según las encuestas, los conservadores obtendrían 108 escaños, en contraste con los más de 400 escaños que reunirían los laboristas bajo la figura de Keir Starmer. Cabe recordar que el laborista Tony Blair logró 425 escaños en 1997 y el partido Conservador, con Boris Johnson a la cabeza, alcanzó una mayoría absoluta de 365 escaños en las últimas elecciones.
The Daily Telegraph predice que los laboristas obtendrían 516 escaños, mientras que More in Common reduce la victoria a 406 escaños. En ambos casos, los laboristas alcanzarían la tan deseada mayoría absoluta en una cámara de 650 escaños, lograda con 326. Los tories, por otro lado, se pronostican con 155 escaños y el partido Liberal Demócrata con 49. Estos comicios podrían marcar el fin del poder de los tories con una derrota que se pronostica histórica.
Encuestas como la de YouGov, dibujan un panorama donde los laboristas conseguirían 425 escaños, los conservadores 108, y los liberaldemócratas alcanzarían los 67 escaños. En el peor de los escenarios, algunos sugieren un hipotético sorpasso de la derecha radical al partido de Sunak, dejando al partido Reform UK, surgido del euroescéptico Brexit Party, como la segunda fuerza política más votada y relegando a los laboristas a ser la tercera fuerza.
The Times señala que el 18% de los votos podrían ir a los conservadores, y un 19% a Reform UK. Un estudio del Instituto Legatum indicaba que el partido Reform UK está respaldado por un gran número de ‘tories’ descontentos, principalmente votantes de mediana edad y mayores que están profundamente preocupados por los altos niveles de inmigración.
El sistema electoral británico y el reparto de fuerzas
El sistema electoral británico es mayoritario uninominal o también llamado first-past-the-post. Esto significa que se elige un diputado por cada una de las 650 circunscripciones electorales y que este es el candidato que consigue el mayor número de votos en un distrito.
De ahí que los sondeos hablen de que el Partido Nacionalista Escocés obtendría 35 escaños como la tercera fuerza en la carrera, seguido del Partido Liberal Demócrata con 34 escaños y, en quinto lugar, el Partido Verde con 35 escaños.
Lo que resulta claro en la mayoría de las encuestas es la derrota histórica que podrían sufrir los conservadores y la mayoría holgada que podrían alcanzar los laboristas. Este cambio de rumbo en la política británica podría tener repercusiones significativas tanto a nivel nacional como internacional.
