El panorama financiero español podría experimentar un giro significativo si se materializa la fusión entre el Banco Bilbao Vizcaya Argentaria (BBVA) y el Banco Sabadell. Esta posibilidad ha atraído la atención no solo de la industria financiera, sino también de los líderes políticos en la campaña de las elecciones catalanas.
El president de la Generalitat y candidato de ERC a la reelección, Pere Aragonès, ha mostrado cierta reticencia hacia la operación. Aunque inicialmente parecía mantener una postura de cautela, finalmente ha expresado que «necesitamos más entidades y no menos», poniendo de manifiesto su preocupación sobre la disminución del número de entidades financieras.
A pesar de sus reservas, Aragonès ha optado por la «discreción», en parte, debido a que la operación de fusión aún no está cerrada y, por otro lado, porque reconoce la libertad de las entidades implicadas para actuar. Además, su posición política en el Govern está en juego en las próximas elecciones, por lo que una oposición más abierta a la fusión podría no ser recomendable.
En su campaña electoral, Aragonès ha enfocado sus esfuerzos en defender «la fortaleza de la economía catalana» y los puestos de trabajo, con el objetivo de promover un «sistema financiero competitivo» en Cataluña.
Otro actor político que ha respondido a la posible fusión es el líder de la oposición en Catalunya y candidato del PSC, Salvador Illa. Si bien ha expresado su respeto por la libertad de las dos entidades para ejecutar esta operación, también ha resaltado tres aspectos fundamentales que deben ser respetados: el mantenimiento de los puestos de trabajo, el servicio público y la permanencia de los «puestos de decisión» en Cataluña.
Camil Ros, líder de UGT en Catalunya, ha sido más contundente en su postura hacia la fusión. Ha expresado su rechazo argumentando que la fusión no se justifica por una situación de crisis económica. Ros sostiene que el sector bancario está obteniendo «beneficios millonarios» y que la fusión solo busca crear «un monopolio más potente». El sindicato teme que la operación derive en recortes de puestos de trabajo.
La confirmación de la posibilidad de esta fusión provino del BBVA, que a través de un hecho relevante remitido a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV), informó que ha expresado al presidente del Banco de Sabadell, Josep Oliu, su interés en iniciar negociaciones para explorar una posible nueva fusión entre ambas entidades.
Este no es un intento aislado en la búsqueda de una fusión. En noviembre de 2020, el BBVA y el Banco Sabadell reconocieron que estaban negociando una fusión desde hacía meses. Sin embargo, dos semanas después de revelar los contactos, las dos entidades anunciaron la ruptura de las conversaciones. Por lo tanto, esta nueva ronda de negociaciones representaría el segundo intento de lograr la misma operación.
En resumen, la posible fusión entre el BBVA y el Banco Sabadell ha generado reacciones divididas entre los líderes políticos y sindicales en Cataluña. Mientras que algunos ven en la operación una oportunidad de consolidación y fortalecimiento del sector financiero, otros temen que pueda dar lugar a recortes de empleo y a una concentración excesiva del poder financiero.
