El Gobierno ha confirmado su intención de aprobar la subida salarial del 2% que estaba prevista para este año, afectando a los empleados públicos sin tener que esperar a los Presupuestos Generales del Estado (PGE). Así lo ha anunciado recientemente el Ministro de Transformación Digital y Función Pública, José Luis Escrivá, en la rueda de prensa que siguió al Consejo de Ministros.
Esta subida salarial tiene un gran impacto, dado que más de tres millones de empleados públicos están pendientes de la revalorización de sus sueldos. Es importante destacar que esta decisión no solo afecta a los empleados del Estado, sino también a los de los ayuntamientos y servicios gestionados por las autonomías, como por ejemplo la Generalitat.
La aprobación oficial de esta subida salarial estará ligada a una enmienda añadida al real decreto de medidas frente a la crisis derivada de la guerra en Ucrania. Este contexto acelerará su entrada en vigor, ya que la negociación de las nuevas cuentas públicas está todavía en una fase muy temprana. Sin embargo, la fecha concreta para la convalidación del real decreto y la enmienda aún se desconoce. Fuentes sindicales consultadas confían en ver esta subida salarial materializada en las nóminas de abril o mayo.
Independientemente de cuándo se produzca esta subida salarial, ya sea en abril, mayo o meses posteriores, lo seguro es que el incremento será con efecto retroactivo a 1 de enero de 2024. Esto obligará a las administraciones a abonar una ‘paguilla’ compensatoria con el equivalente a los meses en los que no se haya aplicado la subida.
Este anuncio llega en un momento en que más de tres millones de empleados públicos han tenido sus sueldos congelados desde principios de año. La situación se agravó con el adelanto electoral y la posterior formación de Gobierno, que no incluyó la revalorización de las remuneraciones en el último Consejo de Ministros del 2023. Sin embargo, ya estaba acordado entre el Ejecutivo y las centrales sindicales que las nóminas públicas subirían un 2%.
Desde los sindicatos, como CCOO y UGT, se ha aplaudido que el Gobierno haya decidido adelantarse a los presupuestos generales, aunque mantienen ciertas reservas sobre la fórmula de introducir la revalorización vía enmienda. Otro sindicato representativo, el Csif, asocia este adelanto a sus anuncios de movilizaciones si no se abordaba esta cuestión.
Además, las comunidades autónomas, los ayuntamientos y demás empresas públicas están pendientes del real decreto que acabe convalidando el Congreso. Hasta que el Gobierno no de luz verde, estas entidades no pueden incorporar a sus nóminas la revalorización del 2%.
Por último, es importante mencionar que algunos funcionarios sí cobrarán un aumento salarial en la nómina de este próximo marzo. Este aumento del 0,5% está vinculado a los objetivos del PIB, tal y como se comprometió la Generalitat con sus empleados.
