La reciente expedición científica realizada en la cadena montañosa submarina frente a la costa de Chile ha revelado más de 100 nuevas especies marinas, lo que supone un gran avance en el campo de la biología marina. Entre los especímenes descubiertos se encuentran corales, esponjas de cristal, erizos de mar, anfípodos, langostas y peces y calamares peculiares que nunca habían sido vistos antes. Estas especies, ahora documentadas para la ciencia, subrayan la impresionante biodiversidad de nuestro planeta.
Los descubrimientos fueron realizados por un grupo internacional de científicos que exploraron los montes submarinos a lo largo de la Cordillera de Nazca y Salas y Gómez, una cadena montañosa submarina de 2.900 kilómetros de longitud que se extiende desde la costa de Chile hasta Rapa Nui, también conocida como Isla de Pascua. Dirigidos por Javier Sellanes, de la Universidad Católica del Norte, los científicos utilizaron un robot submarino para navegar a profundidades de 4.500 metros bajo el nivel del mar y recopilar datos de 10 de los 200 montes submarinos.
Los montes submarinos son elevaciones submarinas con laderas empinadas que suelen ser restos de volcanes extintos. Estas características fascinantes se convierten en hervideros de biodiversidad, ya que proporcionan a la vida silvestre una superficie sólida para vivir y en ellos encuentran alimentos y nutrientes. Cada monte submarino estudiado por los investigadores albergaba un ecosistema completamente diferente. En ellos existen franjas de prósperos arrecifes de coral de aguas profundas y jardines de esponjas, muchos de los cuales, pese a que acaban de ser descubiertos, ya se puede afirmar que están en situación vulnerable por la acción del hombre.
Sellanes expresó su asombro por la cantidad de nuevas especies descubiertas, especialmente las esponjas, y afirmó que estos ecosistemas prósperos y saludables indican que los parques marinos Nazca-Desventuradas y Juan Fernández protegen eficazmente los delicados hábitats marinos. Sin embargo, para confirmar que se trata de especies nuevas y nunca identificadas antes, el equipo está analizando de cerca la fisiología y la genética de los especímenes.
La identificación completa de las especies puede llevar muchos años, según Jyotika Virmani, directora ejecutiva del Schmidt Ocean Institute. El instituto es socio de la Nippon Foundation – Nekton Ocean Census Program, que se ha fijado el objetivo de encontrar 100.000 nuevas especies marinas en los próximos 10 años. En este sentido, está prevista una segunda expedición por la Cordillera Salas y Gómez a bordo del buque de investigación Falkor.
Estos descubrimientos destacan la importancia de las expediciones científicas para aumentar nuestro conocimiento sobre la biodiversidad marina y subrayan la necesidad de proteger estos ecosistemas vulnerables de las amenazas humanas. Las nuevas especies descubiertas en esta expedición contribuirán significativamente a la comprensión de la vida marina y a la conservación de los océanos.
