El presidente de Foment del Treball, Josep Sánchez Llibre.

El Govern de la Generalitat, en compañía del PSC, se encuentra al borde de una mayoría suficiente para aprobar sus presupuestos del ejercicio 2024. En medio de esta dinámica, desde la destacada patronal catalana, Foment del Treball, se considera imperativo consolidar esta mayoría. El objetivo es garantizar las inversiones asociadas a estas nuevas cuentas públicas y prevenir debilitamiento en los niveles de crecimiento económico, que ya muestran signos de enfriamiento en comparación con años anteriores.

Salvador Guillermo, secretario general de Foment del Treball, en una rueda de prensa reciente, expresó su preocupación por el debilitamiento económico actual. Instó al sector público a hacer todo lo posible para compensarlo, enfatizando que la prórroga de las cuentas actuales sería contraproducente para las necesidades económicas. Guillermo instó a «menos líneas rojas y más líneas grises», haciendo un llamado para «utilizar la cabeza» y alcanzar «consensos», siempre con respeto a las negociaciones políticas.

En este contexto, los empresarios están presionando, sin mencionarlos explícitamente, a ERC y a los ‘comuns’, para que lleguen a un acuerdo. Este llamado llega después de que la formación morada presentara una enmienda a la totalidad contra el proyecto de presupuestos diseñado por la consellera de Economia, Natàlia Mas. Los ‘comuns’, por su parte, se resisten a apoyar unos presupuestos que incluyan la construcción del proyecto del Hard Rock, un compromiso previamente alcanzado entre ERC y el PSC y que para Foment es crucial.

En medio de estas dinámicas, desde Foment se considera que la aprobación de nuevos presupuestos en Catalunya no alteraría sus previsiones de crecimiento económico para este 2024, que son más optimistas de lo que se esperaba hace unos meses. Desde la entidad empresarial, se prevé un aumento del PIB de entre el 1,5% y el 2%, en consonancia con las previsiones oficiales de la Comisión Europea y la OCDE. Guillermo prevé que el escenario actual se acerca más al 2% que al 1,5%, lo que indicaría una desaceleración, pero sustancialmente menor que la temida hace unos meses.

El año 2023 concluyó con un aumento en el consumo de las familias, lo que explica, en parte, el auge del empleo registrado en el inicio de este año. «Llevamos unos meses sorprendentes, el empleo es la gran alegría de los analistas ahora mismo», ha manifestado Guillermo. El incremento en el número de contrataciones del sector turístico apunta en la misma dirección. «2024 pinta como un buen año para la ocupación», señalan con cautela desde la patronal.

La falta de definición de nuevos presupuestos en la Generalitat y en el Gobierno central preocupa a los empresarios, al igual que la sequía. Aunque las empresas están manejando la situación de emergencia hídrica con cierta solvencia y sin tomar medidas drásticas, la preocupación entre las empresas se espera que aumente a medida que avance el año y se acerque el verano.

La inflación, otro problema actual para las economías occidentales, está disminuyendo. Actualmente se sitúa en el 2,8%, según datos del INE de febrero. Desde Foment esperan que este indicador continúe moderándose a lo largo de este año, aunque no esperan alcanzar una estabilización entorno al 2%, tal como desea el Banco Central Europeo (BCE), en 2024 y proyectan lograrlo en 2025.

Por Daniel