Es indudable que la identidad gitana de Quique Sánchez Flores, exentrenador del equipo del Getafe, es un orgullo para él. Sin embargo, este sentimiento de orgullo se ve teñido por un amargo incidente que ha dejado a Sánchez Flores profundamente afectado. En una entrevista inmediatamente después de abandonar el estadio del Getafe, el entrenador, sobrino de la icónica Lola Flores y primo de la talentosa Rosario Flores, Lolita Flores y del genio de la guitarra Antonio Flores, compartió su experiencia.
Sánchez Flores explica: “Que me llamen gitano es un orgullo, que utilicen la palabra gitano para tratar de insultarme, es, simplemente, el reflejo del país que estamos creando, del desquicio de la sociedad en la que vivimos y, sobre todo, el nivel de la educación que estamos dando a las nuevas generaciones». Este comentario surge en respuesta a los insultos que ha tenido que soportar, y pone en relieve la preocupación de Sánchez Flores por la falta de intervención en este tipo de incidentes de racismo en el mundo del fútbol.
Paremos esto, dice Sánchez Flores, añadiendo que “Yo sí soy de los que piensa que lo más grande que podemos hacer por nuestro país es elevar el nivel de la educación, porque solo con educación podemos dejarles a nuestros hijos y nietos un país decente, estupendo, agradable, en el que se pueda ir al fútbol sin tener la sensación de que te van a insultar”. El entrenador actual del Sevilla FC resalta la necesidad de respeto en el ambiente futbolístico.
La postura de Sánchez Flores contra el racismo y la violencia verbal en el fútbol es firme. Según él, la solución a esta plaga que afecta a los campos de fútbol solo se dará cuando todas las partes implicadas, incluyendo la LaLiga, los árbitros, los dirigentes, los futbolistas y los entrenadores, decidan no tolerar ni un minuto más de esta conducta.
A lo largo de su carrera, Sánchez Flores ha experimentado en primera persona el ‘bullying’ en los campos de fútbol, una situación que también han vivido personalidades como Marcos Acuña y Cheikh Sarr, portero senegalés del Rayo Majadahonda. Este último caso llevó al equipo a retirarse del terreno de juego en Sestao como protesta ante los insultos racistas dirigidos a su portero.
El papel de LaLiga es crucial para poner fin a esta situación, según Sánchez Flores. A pesar de las múltiples campañas televisivas, brazaletes y pancartas mostradas, el problema persiste. El entrenador propone medidas drásticas como cerrar estadios o suspender partidos en caso de incidentes de racismo, para realmente enfrentar este problema.
Javier Tebas, presidente de LaLiga, es una figura central en este debate. A pesar de su influencia, Sánchez Flores critica su incapacidad de poner fin a esta plaga que ha convertido al fútbol español en un símbolo mundial de racismo. Estas duras palabras de Sánchez Flores subrayan la urgencia de la situación y la necesidad de cambios drásticos para erradicar el racismo en el fútbol español.
