Portu marca el 1-0 del Girona tras una excelente jugada de ataque ante Osasuna en Montilivi.

En una noche de lluvia incesante que confería un aire épico al juego, el Girona demostró una vez más por qué es un equipo a tener en cuenta en La Liga. Con cada gol marcado, demostraron un arte impresionante, tejido con paciencia e inteligencia. Los dos goles de la noche fueron obras del astuto Portu y del eléctrico Savinho, respectivamente. Con esta victoria, Girona vuelve al segundo lugar de La Liga, cada vez más cerca de la codiciada posición de la Champions.

El primer gol fue una maravillosa colaboración de hasta diez jugadores, un símbolo del fútbol coral que el equipo de Míchel practica. Esta obra maestra se culminó con Tsygankov que sirvió una asistencia de gol a Portu. El delantero murciano se hizo invisible para la zaga navarra, escapando de la línea de tres centrales ideada por el técnico de Osasuna, Jagoba Arrasate. Con un remate rápido y astuto, Portu abatió a un sorprendido Sergio Herrera, marcando el primer gol para Girona.

El juego táctico del partido fue similar entre ambos entrenadores. Míchel también salió con línea de tres centrales, con Eric García, David López y Blind en la defensa. Las alas fueron cubiertas por Miguel, un elegante zurdo que galopa por Montilivi. Con la calma que inyecta Blind, el balón fluía con naturalidad desde atrás, haciendo que el Girona se sintiera dueño del partido.

A pesar de la intensificación de la presión por parte de Osasuna, la defensa del Girona se mantuvo firme. En la primera mitad del partido, Osasuna no logró un solo disparo a la portería de Gazzaniga. En la segunda mitad, despertaron los dos delanteros del Girona, con una jugada monumental de Savinho que acabó en un empujón y un penalti no pitado por el colegiado. Sin embargo, el equipo no se dejó desanimar por la decisión y continuó presionando hasta que Savinho marcó el segundo gol para Girona.

La presencia de Blind en el campo fue crucial para la victoria del Girona. Con su regreso, el Girona volvió a ser reconocible, ahogando a Budimir, el ‘Pichichi’ de Osasuna, quien no logró ni un solo disparo a puerta. Con este triunfo, el Girona demuestra una vez más su fortaleza y habilidad, desafiando incluso a los errores arbitrales y demostrando que son un contendiente serio en La Liga.

La ficha del Girona-Osasuna (2-0)

Girona: Gazzaniga, Eric García, David López, Blind, Miguel, Aleix García, Iván Martín (Pablo Torre, m. 90+2), Portu (Solís, m. 80), Tsygankov (Yan Couto, m. 63), Dovbyk (Stuani, m. 80) y Savinho (Jastin, m. 90+2).

Entrenador: Míchel.

Osasuna: Sergio Herrera, Unai García, Catena, Herrando, Areso (Pablo Ibañez, m. 89), Mojica, Moncayola, Lucas Torró (Moi Gómez, m. 70), Aimar Oroz, Rubén García (Raúl García, m. 70) y Budimir (Arnaiz, m. 89).

Entrenador: Jagoba Arrasate.

Goles: 1-0, Portu (m. 13); 2-0, Savinho (m. 86)

Árbitro: Busquets Ferrer, balear.

Tarjetas amarillas: Iván Martín (m. 35); Herrando (m. 44); Eric García (m. 58); Portu (m. 68); Areso (m. 72); Moi Gómez (m. 90+4).

Estadio: Montilivi.

Espectadores: 11.598.