Identificadas las personas que agredieron a 16 sanitarios en un hospital de Tarrassa tras una complicación durante un parto

Inaceptable agresión en el Hospital Universitario de Terrasa: varios médicos y trabajadores resultan heridos

En una triste demostración de desprecio por la labor de los profesionales de la salud, un grupo de personas irrumpió violentamente en el partitorio del Hospital Universitario de Tarrassa, Barcelona, el miércoles pasado, mientras una mujer estaba siendo asistida en un parto complicado. Los individuos, identificados como familiares y acompañantes de la paciente, agredieron a varios médicos y destrozaron mobiliario del centro hospitalario, según informaron fuentes cercanas a Europa Press.

El incidente ocurrió alrededor de las 19:30 horas, en un momento especialmente crítico para la mujer que estaba dando a luz, ya que presentaba «complicaciones vitales». A pesar de la tensión de la situación, el equipo médico intentó mantener la calma y continuar con su labor, pero fueron interrumpidos por la violenta irrupción del grupo agresor.

Tras el incidente, el Hospital Universitario de Tarrassa activó la presencia de los Mossos d’Esquadra, la policía de la Generalitat de Cataluña, que se personaron en el centro y mantuvieron una dotación en la sala de partos durante toda la noche, en previsión de posibles desórdenes.

El balance del ataque es alarmante: se reportaron 16 trabajadores afectados, cinco con lesiones físicas leves, cuatro con lesiones psicológicas graves y siete con lesiones psicológicas leves. Todos ellos han recibido atención por parte del Servicio de Salud Laboral, que ha activado el Servicio de Atención Psicológica para brindarles el apoyo necesario en este difícil momento.

Un enérgico rechazo a la violencia en el ámbito sanitario

Ante este lamentable suceso, el Consorci Sanitari de Tarrassa y la Conselleria de Salud han mostrado su rechazo absoluto a los hechos y han expresado su apoyo a los trabajadores afectados, así como a todos los profesionales que se dedican a cuidar de la salud de la ciudadanía. Ambas instituciones han calificado las agresiones de «inaceptables» y han afirmado que los profesionales sanitarios tienen derecho a desarrollar su trabajo en un entorno seguro y libre de violencia.

El Consorci Sanitari de Tarrassa ha anunciado que se personará en las acciones judiciales en defensa de los trabajadores y la institución, reafirmando que no se puede permitir que este tipo de actos «intimiden o condicionen la labor de los profesionales sanitarios».

Por su parte, Metges de Catalunya (MC), un sindicato médico catalán, ha criticado en un comunicado las presuntas agresiones, amenazas y situaciones de violencia sufridas por parte de los familiares y acompañantes de la paciente. Han considerado que los hechos son «intolerables» y ha puesto sus servicios jurídicos a disposición de los facultativos afectados que quieran denunciar.

«Ante unos hechos tan graves, que no son aislados, sino un ejemplo más de la crispación social y la violencia creciente que sufren los profesionales del sistema sanitario público, MC exige al Departamento de Salud un plan de actuación, con menos retórica y más medidas concretas, para erradicar los comportamientos violentos en las consultas de atención primaria y hospitales», han añadido.

La junta de la Societat Catalana d’Obstetrícia i Ginecologia (SCOG) de la Acadèmia de Ciències Mèdiques de Catalunya ha condenado «de manera enérgica y rotunda» en un comunicado la agresión en las instalaciones del Hospital Universitario de Tarrassa. Ha expresado su solidaridad y apoyo a los profesionales del centro, quienes trabajan con «máximo rigor y no merecen los actos de violencia injustificable que han sufrido ni las consecuencias que se derivarán», y ha pedido que se revisen los protocolos de seguridad del personal sanitario.

Este lamentable incidente pone de manifiesto la necesidad de reforzar las medidas de seguridad en los centros sanitarios, para garantizar un entorno seguro para los profesionales de la salud y para los pacientes. También subraya la importancia del respeto y la consideración hacia quienes se dedican a cuidar de nuestra salud, incluso en situaciones de gran tensión y estrés.