Elon Musk suma 95.400 millones a su fortuna en 2023 y encabeza lista de ricos de Bloomberg

La dinámica entre el magnate tecnológico Elon Musk y la empresa de inteligencia artificial (IA) OpenAI ha ido aumentando en intensidad durante los últimos años. En una reciente declaración, OpenAI ha respondido a las acusaciones presentadas por Musk al afirmar que él mismo apoyó los planes para establecer una filial con ánimo de lucro, y que incluso intentó adquirir el «control absoluto» de la compañía.

Musk co-fundó OpenAI en 2015 junto a un grupo de prominentes inversores, científicos e informáticos. Desde el principio, la organización se estableció como una entidad sin ánimo de lucro, dedicada a desarrollar la IA en «beneficio de la humanidad». Sin embargo, la estructura de OpenAI ha cambiado dramáticamente desde su fundación, habiendo añadido una filial con fines de lucro a su organización.

Esta adición ha sido el detonante de la demanda de Musk, quien argumenta que la filial con ánimo de lucro viola la misión original de la organización. Musk llevó su caso contra la empresa, su CEO Sam Altman, y su presidente, Greg Brockman a los tribunales el pasado viernes. También los acusó de incumplir su acuerdo de poner los avances de la tecnología «a libre disposición del público» al formar una alianza con Microsoft, que ha invertido un total de $13 mil millones en la compañía.

Sin embargo, OpenAI ha presentado una versión diferente de los hechos. La ‘startup’ ha revelado varios correos electrónicos de 2017 que demuestran el apoyo de Musk a la creación de una filial con ánimo de lucro. Altman y Brockman planeaban recaudar $100 millones, pero Musk les instó a ir más allá, sugiriendo un compromiso de financiación inicial de $1.000 millones.

Además de apoyar la filial con ánimo de lucro, OpenAI sostiene que Musk buscaba el «control absoluto» de la empresa. «Elon quería una participación mayoritaria, el control inicial del consejo de administración y ser consejero delegado», afirmó la compañía en un comunicado. Según OpenAI, Musk incluso retuvo financiación como táctica de presión en medio de estas negociaciones.

El camino de Musk hacia el control de OpenAI no se detuvo ahí. Después de que sus peticiones de control total fueran rechazadas, Musk sugirió fusionar OpenAI con Tesla, la compañía de vehículos eléctricos que dirige desde 2008. Musk argumentó que «Tesla es el único camino que podría equipararse a Google», en referencia al liderazgo de Google en el desarrollo de la IA en ese momento. Sin embargo, este plan tampoco llegó a buen puerto.

A pesar de sus esfuerzos, Musk abandonó el consejo de administración de OpenAI en 2018. En un correo electrónico a sus ex compañeros, Musk afirmó que la probabilidad de éxito de la empresa «era cero». También profetizó que «incluso recaudar varios cientos de millones» no sería suficiente para asegurar el éxito de la compañía. En estos últimos mensajes, Musk reveló su intención de crear una empresa de IA para competir con OpenAI.

Hoy, seis años después de la fundación de OpenAI, la empresa ha crecido exponencialmente. Liderada por Altman, OpenAI ha lanzado sistemas avanzados de IA generativa como ChatGPT, DALL-E y Sora. Su valor actual supera los $80.000 millones, según un acuerdo reportado por The New York Times.

Mientras tanto, Musk ha pedido pausar el desarrollo de sistemas de IA, citando preocupaciones apocalípticas. Sin embargo, poco después de hacer esta petición, se supo que Musk había creado su propia empresa para competir en los mercados de IA. A pesar de estos esfuerzos, la estrategia de Musk para derrotar a OpenAI se ha trasladado a los tribunales.