Nueve países europeos denuncian a X por el uso de datos de los usuarios para entrenar su IA sin su consentimiento

La red social de Elon Musk enfrenta críticas por el uso de datos de usuarios para entrenar su IA

La red social X, propiedad de Elon Musk, vuelve a estar en el ojo del huracán por su manejo de la información de usuarios para entrenar a su inteligencia artificial (IA). Este lunes, la organización austriaca NOYB (acrónimo de ‘None of your business’, no es asunto tuyo en inglés) ha presentado denuncias contra X ante las agencias de datos de nueve países de la Unión Europea (UE). En particular, las denuncias se han dirigido a las autoridades de Austria, Bélgica, Francia, Grecia, Italia, Países Bajos, Polonia, España e Irlanda. La semana pasada, Irlanda ya había iniciado acciones legales contra X por sus prácticas de recolección de datos para mejorar su IA, Grok.

NOYB ha expresado su disconformidad con la Comisión de Protección de Datos irlandesa, a la que acusa de no ser lo suficientemente contundente con su denuncia y de no ir "al núcleo del problema". "En los últimos años hemos visto innumerables casos de aplicación ineficaz y parcial por parte de la agencia irlandesa. Queremos asegurarnos de que Twitter cumple plenamente la legislación de la UE", explicó en un comunicado Max Schrems, presidente de NOYB.

Aunque la agencia irlandesa haya acordado con X detener el entrenamiento de su IA hasta septiembre, NOYB denuncia que no hay detalles sobre qué ocurre con los datos ya recopilados y utilizados para el entrenamiento. Además, se desconoce si se han separado los datos de usuarios de la UE de los del exterior. El objetivo de NOYB es seguir presionando a X para que, como mínimo, se exija el consentimiento de los usuarios.

Falta de transparencia y opciones ocultas

Hasta el momento, había una opción escondida dentro de los ajustes del perfil para darse de baja del entrenamiento, pero este se iniciaba automáticamente para todos los usuarios de X. En definitiva, los usuarios podían dejar de participar, pero nunca decidir no participar desde un inicio. Nunca se informó de manera proactiva que sus **datos personales** se iban a utilizar en **Grok**. Todo estalló cuando el pasado 26 de julio un usuario anónimo advirtió en un mensaje sobre cómo desactivar esta función.

«**Twitter** just activated a setting by default for everyone that gives them the right to use your data to train **Grok**. They never announced it. You can disable this using the web but it’s hidden. You can’t disable using the mobile app,» advertía el tuit del usuario anónimo, acompañado de un enlace directo para desactivar la función.

Hasta el momento, X ya ha utilizado los datos de más de **60 millones de usuarios europeos**, según NOYB. Todo esto ocurrió entre el 7 de mayo y el 1 de agosto. Una vez utilizados e ingeridos por **Grok**, no existe ningún mecanismo para que el sistema deseche o deje de utilizar estos datos. Debido a ello, NOYB ha solicitado un «procedimiento urgente» contra X para permitir la intervención de las autoridades de protección de datos en estos nueve países europeos.

**Meta** ya paralizó el entrenamiento de su IA

El pasado mayo, **Meta** ya intentó utilizar los datos de los usuarios europeos de **Facebook** e **Instagram** para entrenar unas «nuevas funciones» de **IA**. Aunque el gigante tecnológico sí informó a los usuarios mediante una notificación, el procedimiento para oponerse a ser ‘conejillos de indias’ era muy complicado. Las presiones de nuevo de la agencia austriaca obligaron a la compañía a interrumpir sus acciones.

El grupo dijo que descubrió que **Meta** planeaba utilizar todos los datos públicos y no públicos de los usuarios que ha recopilado desde 2007 para la tecnología de IA. A través de las quejas, el grupo pidió a las autoridades de protección de datos de los 11 países europeos que detuvieran la nueva política de privacidad de Meta antes de que entrara en vigor a finales de junio y la investigaran a fondo.

La situación actual pone de manifiesto la necesidad de una mayor transparencia y protección en el uso de la **información personal** de los usuarios por parte de las grandes tecnológicas, especialmente cuando se trata de entrenar sus avanzados sistemas de **inteligencia artificial**.