"Cargado con polvo de origen sahariano" Noticia

En un artículo reciente, el Servei Meteorològic de Catalunya (Meteocat) ha desvelado las observaciones realizadas por el satélite Meteosat que ha captado una extraña y fascinante imagen de un fenómeno meteorológico. Este fenómeno intrigante, conocido como ‘Dusty cirrus‘, fue explicado en detalle por la empresa pública en una serie de publicaciones en X (anteriormente conocido como Twitter).

El término ‘Dusty cirrus‘ se utiliza para describir un tipo específico de nube, en este caso, cirros, que está ‘cargado’ con polvo de origen sahariano. Este fenómeno fue detectado por primera vez en las imágenes del satélite Meteosat, que proporciona información crucial para el estudio de los patrones meteorológicos y climáticos.

Las nubes Dusty cirrus se diferencian notablemente de las demás nubes debido a su «estructura celular», que es fácilmente distinguible en las imágenes satelitales de alta resolución. Según Meteocat, estas nubes pueden detectarse con mayor facilidad cuando el ángulo de elevación solar es menor, es decir, durante el alba. Esto se debe a que durante este tiempo hay más contraste y un alargamiento de las sombras, lo que hace que estas nubes sean más visibles.

La formación de estas nubes está relacionada con la inestabilidad que se genera cuando la capa de aire ‘limpio’ y húmedo interactúa con el aire seco y cargado con polvo en suspensión. Esta interacción de diferentes masas de aire puede generar nubes de características únicas, como las Dusty cirrus.

Este tipo de cirros, que están asociados a las depresiones de latitudes medias y llevan una alta carga de polvo en suspensión, también pueden denominarse DIBS (Dust-Infused Baroclinic Storms), o ‘tormentas baroclínicas llenas de polvo‘ en español. Estas tormentas pueden transportar una gran cantidad de polvo a largas distancias, lo que puede afectar a la calidad del aire y a los patrones climáticos.

El último apunte del Meteocat respecto a este fenómeno meteorológico es que los movimientos ascendentes del ciclón permiten elevar las partículas de polvo desde la superficie de los desiertos hasta altitudes de hasta 10 kilómetros. En estas altitudes, se favorece la formación de los Dusty cirrus. La persistencia de estos fenómenos puede acondicionar la previsión de temperatura y precipitación, lo que tiene implicaciones significativas para la meteorología y la climatología.

En definitiva, la observación de este fenómeno, gracias a la tecnología de los satélites como el Meteosat, proporciona a los científicos una valiosa información para entender mejor la interacción entre las diferentes masas de aire y cómo estas interacciones pueden afectar a nuestro clima. Asimismo, pone de manifiesto la importancia de la vigilancia y el estudio continuos de los patrones atmosféricos y climáticos para mejorar nuestras predicciones meteorológicas y climáticas.