ING pondrá en marcha el próximo 28 de octubre su servicio de banca privada en España, con el que aspira a competir por el patrimonio de los grandes inversores. El anuncio coincide con la apertura de su nueva oficina insignia en Madrid.
Un servicio para clientes desde 500.000 euros
La entidad se incorpora a un segmento en el que Santander, BBVA y CaixaBank también están reforzando sus divisiones de banca privada. Estas áreas se dirigen a clientes con inversiones superiores a 500.000 euros y compiten, asimismo, por los denominados ultrarricos, cuyos patrimonios superan los 20 millones de euros.
Después de adquirir este verano el 40% de Singular Bank y convertirse en su principal accionista, ING pretende situar este negocio entre sus áreas estratégicas. Para acceder a su propuesta de banca privada será necesario contar con un mínimo de 500.000 euros invertidos.
La entidad prevé iniciar esta actividad con más de 5.000 clientes. Su atención estará a cargo de 35 banqueros especializados, una cifra que ascenderá a 40 profesionales al cierre del año.
El consejero delegado de ING en España y Portugal, Alfonso Tolcheff, señaló que Europa atraviesa un momento en el que es necesario movilizar el ahorro hacia la inversión.
Una oficina insignia para un modelo híbrido
Con cerca de cinco millones de clientes y más de 25.000 millones de euros en activos bajo gestión y custodia, ING ha inaugurado en la plaza de Colón de Madrid un espacio que refleja su transición hacia un modelo híbrido.
La nueva oficina reúne por primera vez en una misma ubicación del grupo los servicios de atención a particulares, banca privada y banca corporativa. Según Tolcheff, la flagship busca combinar la sencillez que aporta la tecnología con la cercanía necesaria cuando los clientes requieren asesoramiento y confianza para tomar decisiones relevantes.
El valor de la atención presencial
La apuesta por un espacio físico tiene especial relevancia para una entidad tradicionalmente vinculada a la banca sin oficinas. Pinar Abay, directora global de Banca Retail de ING, subrayó que, aunque los canales digitales resuelven numerosas gestiones, el contacto visual y la presencia humana son esenciales para generar confianza en asuntos relacionados con el patrimonio o el futuro familiar.
Próxima entrada en banca de empresas
El crecimiento de ING no se limitará a la banca privada. La entidad prepara para el próximo año su entrada en la banca de empresas, inicialmente enfocada en autónomos y microempresas.
La oferta irá más allá de las cuentas y el ahorro, e incluirá servicios de gestión de facturas, cobros y pagos, administración e impuestos.

