Trabajos de mantenimiento en el astillero de MB92 en Barcelona.

El informe Naut-EC recientemente publicado por Barcelona Clúster Nàutic y el TecnoCampus de Mataró pone de manifiesto que la sostenibilidad es una línea estratégica y una oportunidad real para las empresas del sector naval que quieran posicionarse y cambiar el modelo de negocio, asegurando su competitividad. Según Enric Escrosa de IAE Tecnologia, quien participó en la elaboración del informe, la sostenibilidad es una estrategia vital para las compañías navales que buscan adaptarse a las tendencias modernas y asegurar su competitividad en el mercado.

Las principales tendencias tecnológicas identificadas en el informe se centran en el diseño y construcción de embarcaciones más eficientes y sostenibles. Estas incluyen el uso de sistemas de propulsión alternativos como los motores eléctricos, el uso de energías renovables como la fotovoltaica y de estructuras flotantes para convertir la energía del agua o las mareas en energía eléctrica. También se destacan el diseño de instrumentos náuticos y de ayuda a la navegación, y la recogida de residuos en el mar.

El informe también destaca el notable aumento del número de patentes en áreas como catamaranes, tratamiento de aguas residuales, sistemas de climatización con energías residuales, generadores autónomos y sistemas fotovoltaicos móviles. Esto muestra un creciente interés y compromiso con la sostenibilidad y la innovación en el sector naval. Sin embargo, el estudio también advierte que, a pesar de la proliferación de propuestas que se presentan como sostenibles, es esencial realizar un análisis cuidadoso para identificar a las empresas que realmente están trabajando en esta línea. Según el informe, Francia y Países Bajos son los líderes en innovación en Europa.

En Catalunya, MB92, una empresa especializada en la reparación y mantenimiento de embarcaciones, está liderando el camino en la adopción de prácticas sostenibles. Durante los últimos dos años, la empresa ha estado trabajando en avanzar hacia un mejor tratamiento de los residuos y en la circularidad. Cuando pintan un barco, lo envuelven con plástico para evitar que los componentes volátiles de la pintura se dispersen en la atmósfera. Semanalmente, recogen todo el plástico utilizado y, junto con el resto de los residuos que generan en sus tareas de mantenimiento, lo trituran y lo compactan para hacerlo apto para nuevos usos. El plástico recuperado se transforma en hilo para impresión en 3D, o en planchas o pellet, una solución que forma parte del proyecto Econaval, que cuenta con subvenciones del Perte Naval.

Además de reciclar el plástico, MB92 también está explorando maneras de reutilizar este subproducto. Uno de los usos potenciales que están estudiando es imprimir protecciones para las superficies de los barcos. Además, la empresa está en contacto con otras empresas del puerto para reintroducir este material en diversas soluciones, a través de su colaboración con la Fundación Barcelona Port Innovation. El avance de esta fase del proyecto se presentará al Perte de Economía Circular, cuya convocatoria se espera para el mes de mayo.

Además de las iniciativas a nivel de empresa, existen oportunidades para una acción más amplia y coordinada en el sector. Miquel de la Mano, director técnico de Barcelona Port Innovation, señala que hay mucho por hacer en términos de gestión de residuos. Según De la Mano, se necesita un servicio transversal que permita una monitorización de los residuos y incentivos para su buena gestión. En este sentido, el puerto planea instalar el próximo año la primera planta de transformación de residuos centrada en la circularidad de los principales plásticos, el polipropileno (PP) y el polietileno (PE).

La financiación para estas iniciativas podría provenir del nuevo Perte de Economía Circular que será convocado por el Ministerio de Transición Ecológica. Según la consultora AVS, el programa prevé subvencionar a fondo perdido entre el 15% y el 60% de la inversión en nuevos proyectos de I+D, digitalización de procesos y organización, y sobre sostenibilidad y mejora en gestión de residuos. Estas subvenciones podrían oscilar entre los 100.000 y los 10 millones de euros por empresa, para proyectos que se ejecuten entre 2025 y 2027. Esta financiación podría ser un importante catalizador para el crecimiento y la adopción de prácticas más sostenibles en el sector naval.

Por Daniel