La industria naval está avanzando hacia un futuro más sostenible, liderada por un consorcio de 12 empresas encabezado por MB92, una empresa con sede en Barcelona especializada en el mantenimiento, reforma y reacondicionamiento de superyates. MB92, anteriormente conocida como Marina Barcelona 92, ha anunciado planes para llevar a cabo 14 proyectos centrados en la adaptación tecnológica de toda la cadena de valor del sector naval.
Estos proyectos, que representan una inversión total de 13,12 millones de euros, buscan introducir la propulsión eléctrica y por hidrógeno en las embarcaciones, integrar la inteligencia artificial y la gestión de datos en las operaciones del astillero, minimizar la generación de residuos e implementar fuentes de energía renovable. Más de la mitad de la inversión, 7,75 millones de euros, se financiará a través del Perte Naval, un programa de apoyo a la industria naval.
Reducir la huella de carbono es un desafío que «abarca todo el proceso dentro del astillero, desde el atraque de la embarcación, la ejecución de los trabajos de reparación y acondicionamiento, hasta la salida», según MB92. Para lograrlo, la empresa contará con la ayuda de varias compañías, entre las que se incluyen Nunsys, Multiverse Computing, Incom Group, Glooers Technologies, Avanzare, Magonis Boats, Solé Diesel, Renobat Ecoenergía, Solarbox, Ves y 3P Performance Plastic Products.
Uno de los proyectos más destacados del consorcio es el desarrollo de un generador de hidrógeno de pequeñas dimensiones, que se está llevando a cabo en colaboración con Magonis Boats y Solé. Magonis Boats, un fabricante de barcos eléctricos con sede en Barcelona, ha estado investigando durante los últimos dos años cómo integrar la tecnología de las pilas de combustible de hidrógeno en sus embarcaciones, con el apoyo de Eurecat y el Institut de Recerca de l’Energia de Catalunya (IREC).
Además de la propulsión por hidrógeno, el consorcio también está trabajando en el desarrollo de puntos de carga flotantes para embarcaciones eléctricas en zonas de difícil acceso, como parte del proyecto Econaval. Solé, una empresa que tradicionalmente ha fabricado motores para barcos propulsados por diésel, ahora está apostando por la introducción de nuevos grupos electrógenos de reducidas dimensiones y más silenciosos.
Otro desafío importante en la construcción naval es la sustitución de la fibra de vidrio por nuevos materiales de bajo peso y 100% reciclables. En este proyecto de Econaval trabajan, además de MB92, las empresas Ingeniería de Compuestos (INCOM), Avanzare Innovación Tecnológica, Magonis Boats y Glooers Technologies. Glooers Technologies ya ha participado en el primer prototipo de pequeño barco totalmente reciclable, el Klima.
MB92 también está llevando a cabo un proyecto para el reconocimiento por imagen de anomalías en infraestructuras marinas de una forma ágil, automatizada y sin dependencias espaciales. Además, la empresa está investigando diferentes tecnologías para habilitar herramientas digitales inteligentes en la fabricación naval, en colaboración con Nunsys y Multiverse Computing.
Finalmente, otras iniciativas de Econaval están investigando sobre el desarrollo de nuevas baterías, sistemas de asistencia técnica en remoto, drones autónomos para suministrar buques en tránsito y la fabricación de componentes poliméricos para estructuras de molinos eólicos flotantes. Todos estos proyectos reflejan el compromiso continuo del sector naval en su transición hacia un futuro más sostenible y tecnológicamente avanzado.
