Mañueco cree que sería «un tremendo error» recuperar el Impuesto de Sucesiones y Donaciones

El Presidente de la Junta de Castilla y León se opone a la armonización fiscal

El presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, ha expresado su preocupación y su rechazo a la política de armonización fiscal propuesta por el gobierno central de España. Mañueco se ha pronunciado en el marco del X Congreso de Empresa Familiar (EFCL), donde ha defendido la postura de su administración y ha presentado su visión sobre las implicaciones que dicha política tendría para las empresas y la economía en su región.

Mañueco se desprendió de su título de presidente para el evento para evitar contravenir las normas electorales en las que se encuentra inmersa España, en un momento de intensa campaña para los comicios europeos del domingo 9 de junio. Esto viene después de un expediente abierto por la Junta Electoral por unas declaraciones que hizo en un acto empresarial. Sin embargo, esto no impidió que Mañueco expresara sus opiniones y críticas a la propuesta de armonización fiscal.

El presidente de la Junta de Castilla y León dijo: «Yo cuando la ministra de Hacienda habla de armonización fiscal, me echo inmediatamente las manos a los bolsillos”. Con esto, Mañueco transmitió su temor de que tal política resulte en un aumento de los impuestos, una medida que considera perjudicial para las empresas y la economía. El presidente se opone «frontalmente» a cualquier revisión tributaria que pueda llevar a tal resultado.

El Impuesto de Sucesiones y Donaciones: un «tremendo error»

Además, Mañueco ha criticado la posible recuperación del Impuesto de Sucesiones y Donaciones, una medida que la ministra de Hacienda ha sugerido. Este impuesto ha sido significativamente reducido en Castilla y León, con una bonificación del 99% para familiares directos. Según Mañueco, el regreso de este impuesto sería un «tremendo error» que pondría en peligro la supervivencia de muchas empresas familiares.

Mañueco cree que el regreso de este impuesto sería un «mazado clave» para las empresas familiares y que representaría un obstáculo para su crecimiento y supervivencia. En lugar de poner barreras, Mañueco aboga por una colaboración sólida entre los sectores público y privado. En sus palabras, apostar por una baja fiscalidad es un ejercicio de inteligencia que permitiría generar actividad económica y creación de empleo.

Mañueco también destacó la importancia del apoyo gubernamental a las empresas y emprendedores, describiéndolo como «imprescindible». Según él, en Castilla y León se pone una alfombra roja a quienes quieren invertir, crecer e innovar. Mañueco elogió la labor de los empresarios y la importancia de su compromiso con la región.

«Vosotros, todos, creéis en esta tierra. Lo estáis demostrando día a día. Cada día cotidiano que trabajáis en vuestras empresas, estáis comprometidos con Castilla y León y ese compromiso en el ejercicio de vuestra labor emprendedora es fundamental», dijo Mañueco. Añadió que el reconocimiento de todos es necesario, ya que las empresas son un pilar crucial de la actividad económica y de la creación de empleo en Castilla y León.

Mañueco concluyó su intervención destacando que el compromiso de los empresarios va más allá de las decisiones empresariales y de negocios. Según él, hay una vinculación sentimental, emocional con la tierra, algo digno de reconocer y valorar.