Recreación de un tren fabricado por Talgo.

En un movimiento audaz en el mercado de trenes europeo, la empresa húngara Magyar se acerca a la finalización de su oferta pública de adquisición (opa) de la empresa española Talgo. Dirigida por András Tombor y Gyorgy Bacsa, Magyar ha avanzado significativamente en las negociaciones con la banca acreedora del fabricante español de trenes, según fuentes de ACTIVOS, el vertical económico de Prensa Ibérica. Las entidades que otorgaron préstamos a Talgo pueden exigir el reembolso anticipado en caso de un cambio en el accionariado de la empresa española, una opción que Magyar pretende desactivar antes de lanzar la opa.

El inicio de esta operación se remonta al 9 de febrero cuando Talgo emitió un comunicado a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) anunciando que el consorcio húngaro Ganz-MaVag estaba en conversaciones y negociaciones sobre la posible formulación de una opa sobre todas las acciones de Talgo a un precio de 5 euros por acción. Esta información se hizo pública un día después de que la cotización de la empresa española se suspendiera debido a los rumores de una posible venta.

Casi tres semanas después, la oferta de adquisición de Magyar es inminente. Con el apoyo del Corvinus International Investment (que controla el 45% del consorcio detrás de la opa), una sociedad pública dedicada al desarrollo financiero de Hungría, Magyar está esperando la aprobación final del cambio de accionistas por parte de los diferentes comités de riesgos de los 25 bancos acreedores de Talgo, entre los que se encuentran el Banco Santander, BBVA, CaixaBank, Banco Sabadell y Bankinter.

Talgo cuenta con una amplia gama de accionistas, siendo el principal la sociedad Pegaso Transportation, que posee más de un 40% de la empresa y está respaldada por el fondo de inversión británico Trilantic. Otros accionistas importantes incluyen al empresario Juan Abelló, la familia Oriol, el family office Torrblas, el fondo de pensiones británico Universities Superannuation Scheme (USS), SCWF, la aseguradora inglesa Aviva, la española Santa Lucía, el fondo soberano de Noruega, el banco de inversión americano Morgan Stanley y Capital Group.

La incertidumbre rodea la posibilidad de que el Gobierno español pueda usar el escudo ‘antiopas’ para bloquear la adquisición. Jordi Hereu, ministro de Industria y de Comercio, indicó que Talgo es una empresa estratégica para España, lo que podría sugerir una intervención gubernamental. Sin embargo, el holding húngaro ha estado trabajando en un acuerdo amistoso con las autoridades españolas.

Las posturas políticas de los gobiernos húngaro y español están notablemente enfrentadas, con el gobierno progresista del PSOE y Sumar en España y la administración ultraconservadora del primer ministro Viktor Orbán en Hungría. Aun así, como ambos países son miembros de la Unión Europea, la operación podría facilitarse.

El escudo ‘antiopas’ se implementó en marzo de 2020 en respuesta a la caída de los valores bursátiles españoles para evitar que inversores extranjeros tomaran el control de empresas españolas a precios bajos. Según esta medida, los inversores extranjeros deben solicitar permiso al Gobierno si desean adquirir una participación superior al 10% en una empresa nacional considerada «estratégica». En el caso de Talgo, la decisión del gobierno español sigue siendo incierta.

Por Daniel