En el ámbito empresarial, el proceso de despido de trabajadores puede ser un terreno minado de errores potenciales. Esto es lo que sostiene Ignacio de la Calzada, un abogado popularmente reconocido en las redes sociales como ‘Un tío legal’. Según de la Calzada, las empresas frecuentemente cometen errores en el proceso de despido que pueden dar lugar a reclamaciones de los trabajadores despedidos.
De la Calzada identifica tres de los fallos más comunes que las empresas suelen cometer en el proceso de despido. El primer error se da cuando un despido no es comunicado formalmente mediante una carta de despido. Este documento es esencial en cualquier proceso de despido ya que debe indicar la fecha de despido y las causas por las que la empresa decide extinguir la relación laboral.
El segundo error que las empresas suelen cometer está relacionado con la misma carta de despido. A menudo, las empresas califican el despido como procedente, pero la realidad es que no son ellas quienes tienen la potestad de calificarlo. Esta atribución está reservada a un juez. Los despidos, en lo que respecta a la empresa, sólo pueden ser objetivos o disciplinarios y siempre dan derecho a un finiquito. Además, los despidos objetivos deben ser notificados con 15 días de antelación y conllevan una indemnización de 20 días de sueldo por año de antigüedad en la empresa, con un máximo de 12 mensualidades.
El tercer error más común que cometen las empresas es no entregar la carta de despido al trabajador si este se niega a firmarla. En tal caso, el empleador debería enviarla por burofax al trabajador, habiéndola firmado previamente dos testigos.
Los errores de las empresas en el proceso de despido, aunque no son definitivos para que el trabajador impida su despido, sí pueden dar pie a ciertos derechos. En caso de que la empresa incurra en el primer error mencionado, el trabajador podría lograr la improcedencia del despido. En tal caso, la empresa tendría que optar por readmitir al trabajador o pagar una indemnización mayor, de 33 días de sueldo por año trabajado, con un límite de 24 mensualidades.
Ante la comisión de los otros dos errores, el trabajador tiene la opción de presentar una papeleta de conciliación. Si no se produce la conciliación, el trabajador puede optar por demandar ante el Juzgado de lo Social.
En resumen, las empresas deben ser conscientes de los errores comunes que suelen cometer en el proceso de despido, ya que estos pueden dar lugar a reclamaciones por parte de los trabajadores despedidos. No solo es importante para garantizar el cumplimiento de las obligaciones legales, sino también para evitar potenciales litigios y reclamaciones que pueden tener un impacto negativo en la reputación de la empresa y en su balance financiero.
Las reflexiones de Ignacio de la Calzada nos recuerdan que, tanto las empresas como los trabajadores, deben estar bien informados sobre sus respectivos derechos y obligaciones en el proceso de despido. Para las empresas, esto significa evitar errores comunes y garantizar que se siguen las normas y procedimientos correctos. Para los trabajadores, significa conocer sus derechos y ser conscientes de las opciones que tienen a su disposición en caso de que su empleador no cumpla con las normas legales.

