El pantano de Sau, seco

El panorama económico catalán está llenando de inquietud a los economistas. Según una reciente encuesta realizada por el Col·legi d’Economistes de Catalunya, la sequía se ha convertido en el principal motivo de preocupación, superando otras cuestiones críticas como el déficit fiscal entre Catalunya y España, la guerra de Ucrania, la inflación y problemas de salud mundial como el coronavirus. De acuerdo con los resultados de la encuesta, seis de cada 10 colegiados advierten que la sequía tendrá un impacto muy significativo en la economía catalana.

El diagnóstico de la coyuntura actual por parte de los economistas catalanes ha empeorado ligeramente respecto al otoño. Por primera vez desde diciembre de 2022, la nota que los encuestados le dan a la actual situación económica es menor que la anterior. Aun así, mantienen un aprobado con un 5,3 sobre 10, una décima menos que en la encuesta anterior. A pesar de ser una situación menos favorable, los economistas no la ven como crítica.

Según los economistas, las expectativas para 2024 dependen en gran medida de las lluvias. Solo el 2,3% de los economistas encuestados considera que la sequía no tendrá prácticamente impacto en la economía catalana. Los principales temores que se reflejan en la encuesta del Col·legi son que la falta de agua y las consecuentes restricciones que el Govern puede aplicar, podrían acentuar las tensiones en el sector agroalimentario e iniciar un conflicto entre los sectores económicos por el uso del agua.

Los economistas apoyan la idea de priorizar las restricciones en usos recreativos, como el llenado de piscinas y el riego de jardines, por encima de limitar el uso para las producciones industriales.

La encuesta también refleja una creciente preocupación por la inestabilidad política. Ante esto, la dirección del Col·legi ha hecho un llamado a los partidos políticos para priorizar un Govern estable. Sin embargo, las primeras encuestas no descartan una repetición electoral tras el 12-M.

En cuanto a la inflación, se espera que los niveles estén alrededor del 3% para este año. Aunque la inflación ha bajado varias posiciones en la lista de preocupaciones de los economistas, el decano del Col·legi, Carlos Puig de Travy, advierte que no se debe descuidar.

Puig de Travy también ha comentado los últimos datos del PIB, que confirman que la economía española creció cinco veces más que la media europea. El decano ve una evolución positiva del consumo, tanto privado como público, un buen desarrollo del mercado laboral y un correcto crecimiento de las exportaciones.

A pesar de la situación preocupante por la sequía, se espera que unos tipos de interés más favorables puedan reactivar la inversión, clave para la industria. Sin embargo, durante la primera parte del año, es probable que se produzca una cierta contención del gasto público, debido a la reinserción de las normas de control comunitario, y una moderación de las exportaciones.

Por Daniel