El lunes se produjo un bombardeo en el consulado de Irán en Damasco, un ataque llevado a cabo por Israel que resultó en la muerte de catorce personas, incluyendo dos prominentes comandantes de la Fuerza Quds, la rama de operaciones en el extranjero de la Guardia Revolucionaria de Irán. Los generales Mohamed Reza Zahedi y Mohamed Hadi Haj Rahimi eran figuras importantes dentro de esta organización y su muerte representa un golpe significativo para Teherán.
En medio de la creciente tensión por la guerra en Gaza, este incidente amenaza con agitar aún más la delicada situación en el Medio Oriente. En respuesta al ataque, Irán ha jurado venganza contra Israel.
La Fuerza Quds es una unidad de los Cuerpos de la Guardia Revolucionaria Islámica de Irán, especializada en la guerra no convencional y en inteligencia militar. Esta organización opera fuera de las fronteras de Irán y fue creada poco después del triunfo de la Revolución liderada por el ayatolá Homeini en 1979. Actúa como un respaldo para grupos afines de Irán como Hamás en Palestina, Hizbolá en Líbano y los hutíes en Yemen. Es considerada una organización terrorista por los Estados Unidos.
El ataque de Israel en Damasco resultó en la muerte de catorce personas, siete de las cuales eran miembros de la Guardia Revolucionaria iraní. Entre las bajas se encuentran los generales Mohamed Reza Zahedi y Mohamed Hadi Haj Rahimi, dos líderes destacados de la Fuerza Quds.
El general de brigada Mohamed Reza Zahedi, de 63 años, era el responsable de Siria y Líbano para la Fuerza Quds. Zahedi se unió a la Guardia Revolucionaria en 1980 y luchó en la guerra entre Irán e Irak (1980-1988). También se encontraba al frente de las fuerzas terrestres de la Guardia Revolucionaria entre 2005 y 2008.
Mohamad Hadi Haj Rahimi, también general de brigada, estaba considerado el segundo de Zahedi en la Fuerza Quds. Sus muertes representan una significativa pérdida para el régimen iraní a manos de Israel.
Las consecuencias del ataque en Damasco podrían ser graves. La operación, sobre la que Tel Aviv no ha hecho comentarios oficiales, amenaza con agravar la ya tensa situación en Oriente Próximo, exacerbada por la guerra en Gaza. El líder supremo de Irán, el ayatolá Alí Jamenei, y el presidente, Ebrahim Rais, han advertido que el ataque «no quedará sin respuesta».
El ministro de Exteriores de Irán, Hosein Amirabdolahian, convocó a la embajadora de Suiza en Teherán, que representa los intereses diplomáticos de EE.UU., para entregarle una nota de protesta.
Mientras tanto, Israel asegura que se encuentra «en una guerra en múltiples frentes», según palabras del ministro de Defensa, Yoav Gallant, quien afirmó ante una comisión parlamentaria: «Operamos en todas partes, todos los días, para evitar que nuestros enemigos ganen fuerza y para dejar claro a cualquiera que nos amenace –en todo Oriente Medio– que el precio de tal acción será alto».
Finalmente, Rusia ha calificado el supuesto ataque como un acto de agresión y ha instado a Israel a detener estas acciones «absolutamente inaceptables».
