El Secretario General del PSOE de Madrid, Juan Lobato, responde a las críticas y reafirma su proyecto político de izquierdas
La guerra interna dentro del PSOE de Madrid sigue sin respiro, y cada día se vuelve más evidente. La semana pasada, las declaraciones del alcalde de Fuenlabrada, Javier Ayala, causaron un estallido en el partido. Ayala había acusado al secretario general de los socialistas madrileños, Juan Lobato, de defender políticas poco de izquierdas y de no respaldarle en su lucha contra el centro de menas en su municipio. Estas acusaciones se interpretaron como un desafío al liderazgo de Lobato en el partido.
Hoy, Lobato ha respondido a Ayala, y lo ha hecho con contundencia. En declaraciones en Cuatro, Lobato ha reprochado a Ayala por mezclar su «ambición personal de poder» con un asunto de Estado como la inmigración.
Lobato defiende sus políticas como de izquierdas
En su defensa, Lobato argumentó que sus políticas son, de hecho, de izquierdas. Propuestas como los comedores escolares gratuitos para familias con una renta de hasta 35.000 euros, descuentos de 300 euros en el precio de la vivienda en Madrid, y la creación de un pacto de salud para reducir las listas de espera, son, según Lobato, políticas claras de izquierdas.
Estas políticas, añadió Lobato, se dirigen a toda la sociedad. En Madrid hay 300.000 personas que cobran el salario mínimo, 1,2 millones de pensionistas, y también 300.000 pequeños negocios y comerciantes. «Un proyecto de izquierdas en Madrid tiene que dirigirse a todas estas personas», afirmó.
Lobato también admitió que su proyecto es diferente al que el PSOE de Madrid ha defendido en las últimas décadas, y pidió tiempo para que su proyecto se consolide. La Comunidad de Madrid lleva 30 años sin un gobierno del PSOE, y Lobato cree que es hora de cambiar esa realidad.
Juan Lobato también ha tenido duras palabras para Ayala, sobre todo cuando se le planteó la acusación de que no le había apoyado en su lucha contra el centro de menas que la Comunidad de Madrid quiere abrir en Fuenlabrada. Lobato rechazó mezclar las «ambiciones personales de poder» con un tema tan delicado como la inmigración.
Javier Ayala ha sido un crítico vocal del plan para abrir un centro de menas en su municipio, y su actitud parece haber creado una grieta en el PSOE de Madrid. Sin embargo, Lobato ha reiterado que la posición del partido sobre los menores inmigrantes es «exactamente igual» a la de Ayala.
Lobato ha querido recordar que Ayala no es el alcalde del PSOE más votado en la región madrileña. «Hay varios alcaldes del PSOE más votados que el alcalde de Fuenlabrada en la Comunidad de Madrid», dijo Lobato, alabando al mismo tiempo la labor de Ayala en Fuenlabrada.
En este clima de conflicto interno y debate político, la política de inmigración y el futuro del PSOE en Madrid parecen estar en juego. El próximo congreso regional del partido, aún sin fecha, pero que podría ser el próximo año, será determinante para establecer el rumbo del partido en la Comunidad de Madrid.
