El camino hacia la Eurocopa sigue su curso y este martes, uno de los grandes protagonistas es el delantero del Barça, Robert Lewandowski, quien lidera a la selección de Polonia en la búsqueda de una de las últimas tres plazas para el prestigioso torneo europeo. El sueño de Lewandowski es encabezar a su equipo el próximo 16 de junio en Hamburgo y estrechar la mano de Virgil van Dijk, el capitán de los Países Bajos, para disputar el primer partido del grupo D de la fase final.
No obstante, antes de ese sueño, Polonia debe vencer en el último partido de la fase de clasificación. El desafío no será fácil ya que Polonia juega en Cardiff frente a Gales, que comparte el mismo objetivo de obtener el pase hacia Alemania. Las otras dos plazas también son codiciadas por Ucrania e Islandia, y Georgia y Grecia, los ganadores de estos enfrentamientos se dirigirán al grupo E y F respectivamente.
Aunque Lewandowski no marcó en la abrumadora victoria de Polonia por 5-1 sobre Estonia, el equipo demostró su fortaleza con cuatro realizadores distintos y un autogol que selló un triunfo fácil. Sin embargo, el compromiso se complicará en Cardiff, a pesar de que los polacos han vencido a los británicos en los seis últimos enfrentamientos. El partido en la capital galesa decidirá si Polonia asiste a su quinta Eurocopa seguida, y podría ser uno de los últimos eventos internacionales de Lewandowski, quien quizás desee retirarse después del Mundial de 2025.
Por otro lado, en Gales, la selección vive un buen momento después de pasar 58 años sin participar en un gran torneo, desde el Mundial de 1958 hasta la Eurocopa de Francia de 2016. El equipo británico ha demostrado su fortaleza en el Millenium Stadium de Cardiff, donde solo ha perdido uno de los últimos 15 partidos.
En cuanto a la confrontación entre Ucrania e Islandia, Ucrania ha tenido la desventaja de jugar ambos partidos fuera de casa, primero en Zenica donde venció a Bosnia-Hercegovina y ahora en Varsovia donde se enfrentará a una Islandia venida a menos. Ucrania, acosada por la invasión de Rusia, tiene a la mitad de su equipo en las principales ligas europeas y de clasificarse para la fase final en Alemania, entrarían en un grupo asequible con Bélgica, Eslovaquia y Rumanía.
El último partido clave es entre Georgia y Grecia, que se jugará en Tiflis. Georgia está frente a uno de los compromisos más grandes de su historia, con la posibilidad de participar en un gran torneo de selecciones tras independizarse de la Unión Soviética en 1991. La estrella del equipo, Khvicha Kvaratskhelia, ha estado alentando a los aficionados a través de la web de la federación. A pesar de nunca haber vencido a Grecia, que ahora está dirigida por Gustavo Poyet, el equipo está lleno de esperanza. Turquía, Portugal y la República Checa esperan al vencedor.
