Las teorías de la conspiración se cuelan en las manifestaciones agrícolas

El año 2023 ha arrancado con un fuerte activismo agrícola y ganadero en Europa, con marchas y manifestaciones en diversos países, incluyendo Francia, Alemania, Italia y España. En este último, los primeros desfiles han tenido lugar en Huelva, Zamora y Extremadura, y se espera que esta tendencia continúe en los próximos meses. Las más prominentes asociaciones agrarias, Asaja, COAG y UPA, confirmaron a través de un comunicado de prensa que volverán a las calles para exigir un plan de choque ambicioso para mejorar las condiciones del sector agrícola.

Algunos de los grupos que participan en estas manifestaciones, sin embargo, también han difundido información falsa y engañosa para respaldar sus reclamaciones. Un ejemplo es el Movimiento Rural Español, un partido político de Huelva fundado en junio de 2023, que ha anunciado sus planes de participar en las próximas elecciones europeas.

Este partido ha publicado videos en TikTok junto a Pilar Esquinas, de Aguaiuris, una cuenta conocida por difundir rumores infundados sobre un supuesto plan del gobierno para destruir embalses. En estos videos, el partido afirma que la sequía es un mito y que puede que no llueva porque «están manipulando el clima con fumigaciones», una teoría de la conspiración sin fundamento.

Por otro lado, la misma plataforma cuestiona la existencia de la sequía y la necesidad de imponer restricciones al consumo de agua en la agricultura. Comparten imágenes de episodios de fuertes lluvias y noticias sobre el aumento de los niveles de agua en los embalses, y sostienen que la sequía es «el mayor engaño después del covid».

Otra organización agraria vinculada a estas protestas es SOS Rural, compuesta por unas 500 organizaciones de agricultores, ganaderos, cazadores, pescadores, comerciantes, transportistas y autónomos, y que ha contado con el apoyo de Vox en manifestaciones anteriores.

Una de las entidades que forman parte de SOS Rural es la Fundación Ingenio, un grupo de presión de la región de Murcia que ha emitido en el pasado mensajes falsos y engañosos sobre cómo gestionar el Mar Menor. Esta fundación señaló, por ejemplo, que no existe una relación directa entre la degradación del Mar Menor y los nitratos procedentes de la agricultura, algo que contradice los análisis y conclusiones de organismos científicos como el Instituto Español de Oceanografía (IEO).

Natalia Corbalán, directora ejecutiva de la Fundación Ingenio y portavoz de SOS Rural, ha sostenido argumentos falaces sobre las energías renovables, planteando una falsa dicotomía entre instalar huertos solares y mantener la agricultura.

Las estimaciones indican que sólo se necesitaría destinar menos del 1% del territorio dedicado a cultivos a parques fotovoltaicos para cumplir con el Plan Nacional Integrado de Energía y Clima (PNIEC). Este dato es similar al que proporcionó la Unión Española Fotovoltaica (UNEF) en 2020.

Los miembros de estos grupos defienden afirmaciones que entran dentro de lo que en desinformación climática se conoce como nuevo negacionismo, que no consiste tanto en negar la existencia del cambio climático, sino en desacreditar con argumentos falaces las iniciativas orientadas a reducir las emisiones excesivas de CO2 procedentes de la quema de combustibles fósiles.

Este año será crucial para el sector agrario, ya que se prevé que las movilizaciones continúen al menos hasta la celebración de las elecciones europeas en junio. Estas elecciones serán decisivas para el futuro de la agricultura y la ganadería en la Unión Europea, y estas movilizaciones tienen como uno de sus principales objetivos que la UE revise las exigencias que actualmente se están imponiendo al sector agrario en materia de medio ambiente.

En resumen, el sector agrario inicia el año en un clima de protesta y reivindicación, marcado por la difusión de desinformación por parte de ciertos grupos y la inminencia de unas elecciones europeas que podrían cambiar el panorama del sector agrario en Europa.

Por Daniel