El sector agrícola español se enfrenta a una situación sin precedentes: un déficit de plantones de olivo para plantar. Con una creciente inversión en la industria del olivar intensivo, se ha producido un agotamiento de los olivares en la mayoría de los viveros, especialmente en el sur de España, donde se concentra la mayor parte de la producción olivarera. En esta época del año, los nuevos plantones de olivo suelen ser plantados, pero la falta de suministro ha llevado a un retraso en este proceso.
José Forcadell, secretario general de la Asociación de Viveristas de la Comunitat Valenciana (Asfplant), ha estado transformando una finca de cítricos en un olivar durante los últimos cuatro años. Forcadell explica que las naranjas y las mandarinas ya no son rentables y señala a los intermediarios y a los bajos precios como los culpables de la escasez.
A pesar de la falta de suministro, Forcadell pudo conseguir plantones el año pasado gracias a la reserva anticipada que realizó. Sin embargo, este año, a pesar de su reserva anticipada, se encontró con que la oferta era limitada y lo que quedaba se estaba llevando, sin importar la variedad. Forcadell explica que la variedad Arbequina es más productiva, mientras que la Picual produce aceitunas de mayor calidad. El precio de los plantones oscila entre tres y diez euros, dependiendo del tamaño. Forcadell atribuye el auge de la inversión en olivares al creciente precio del aceite de oliva.
Cristóbal Aguado, presidente de la Asociación Valenciana de Agricultores (AVA-Asaja), coincide con Forcadell en que cuando un cultivo tiene buenas perspectivas económicas debido a su alta demanda, se produce una reacción en el sector. Aguado señala que esto es evidencia del carácter emprendedor del sector agrícola, siempre atento a las tendencias y necesidades del mercado.
La empresa cordobesa de viveros La Conchuela, con más de 25 años de experiencia en la producción y venta de plantones de oliva, reconoce que los viveros no pueden satisfacer la demanda actual debido a los precios del aceite de oliva, la caída de los precios de las almendras y los pistachos, y los fondos de inversión. La empresa vende a España, Portugal, Francia e Italia y afirma que la variedad que más escasea es la Picual, utilizada en los cultivos intensivos de regadío.
Manuel López, gerente de Agrariaolive, una empresa especializada en plantar olivos, afirma que los viveros están actualmente «saturados». López explica que los olivares tradicionales dependen de la lluvia y tienen un coste aproximado de 4,5 euros por kilo, mientras que el sistema intensivo o superintensivo implica plantar olivos en seto que pueden regarse y producir en cinco años, con un coste de menos de un euro por kilo.
De acuerdo con la última encuesta oficial sobre superficies y rendimientos de cultivos, en 2023 había 2,78 millones de hectáreas de olivar en España, de las cuales 1,9 millones eran de secano (69%) y 874.533 hectáreas, de regadío. En la última década, el olivar de regadío ha pasado de representar el 24% de la superficie a ocupar el 31% actual.
Rafael Sánchez de Puerta, presidente del Consejo sectorial de Aceite de Oliva de Cooperativas Agroalimentarias de España, afirma que el proceso de modernización era previsible y que se está acelerando la plantación de olivar en seto en zonas donde hay agua debido a su fácil mecanización. Sin embargo, advierte que quienes están haciendo las cuentas ahora con los precios actuales del aceite se equivocan, ya que se espera una bajada de precios en algún momento.
El incremento del precio del aceite de oliva en los supermercados durante 2023, que fue de casi el 70%, ha llegado para quedarse, aunque podría moderarse algo. Este aumento de precios ha sido impulsado por la caída de la producción en las últimas dos campañas debido a la sequía. Sin embargo, este año ya se han superado las expectativas iniciales de producción, con casi 830.000 toneladas recolectadas en los primeros cinco meses de la campaña, de octubre a febrero. A pesar de esto, los precios del aceite de oliva han estado disminuyendo lentamente desde el 8 de enero, lo que podría indicar que estas mismas bajadas podrían llegar a los consumidores en los próximos meses.
