inflacion portada bandera eeuu

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Las esperanzas de inflación de los usuarios en USA recularon en el último mes del año a su nivel mucho más bajo desde septiembre de 2021, según los datos que publica The Conference Board, debido primordialmente a las recientes caídas en los costos del gas.

«Las esperanzas de inflación a un año cayeron 0,4 puntos porcentuales hasta el 6,7%, un mínimo de 15 meses. El pico fue del 7,9%, en el mes de junio, en el momento en que los costos del gas alcanzaron su punto máximo. La última caída de los costes aún no se refleja en las esperanzas, con lo que es buena apuesta que se generen novedosas caídas pronunciadas en los próximos meses«, resaltan los investigadores de Pantheon Macroeconomics.

Este apunte pertenece a la seguridad del cliente que realiza la institución estadounidense, una seguridad que, en expresiones de Lynn Franco, directiva sénior de indicadores económicos de The Conference Board, «se recobró en el último mes del año, revirtiendo caídas sucesivas en el mes de octubre y noviembre para lograr su nivel mucho más prominente desde abril de 2022″.

El índice de seguridad del cliente brincó en el último mes del año a 108 desde los 101,4 registrados el mes previo, muy sobre lo que aguardaba el consenso (101). El índice de situación de hoy, apoyado en la evaluación de los usuarios de las condiciones comerciales y laborales recientes, aumentó a 147,2 desde 138,3 el mes pasado, al tiempo que el índice de esperanzas mejoró a 82,4 desde 76,7. No obstante, las esperanzas todavía rondan los 80, un nivel asociado con la recesión.

«Los índices de situación de hoy y esperanzas mejoraron gracias a la visión mucho más conveniente de los usuarios sobre la economía y el empleo. Las pretenciones de vacaciones mejoraron, pero los proyectos para obtener viviendas y electrodomésticos costosos se enfriaron aún mucho más. Este cambio en la prioridad de los usuarios de productos costosos a servicios seguirá en 2023, de la misma los vientos en oposición a la inflación y las subidas de géneros de interés», ha añadido Franco.

En lo relativo a la situación de hoy, el 19% de los usuarios mencionó que las condiciones comerciales eran «buenas», lo que piensa un incremento desde el 17,8% de noviembre. El 20,1% mencionó que las condiciones comerciales eran «malas», en retroceso desde el 23,6%.

La opinión del mercado de trabajo por la parte de los usuarios asimismo fue mucho más conveniente, puesto que el 47,8% de los usuarios mencionó que los trabajos eran «rebosantes», en oposición al 45,2% de noviembre. El 12% mencionó que los trabajos eran «bien difíciles de hallar», en descenso desde el 13,7%.

También, los usuarios estadounidenses se presentaron menos fatalistas sobre las perspectivas de las condiciones comerciales en un corto plazo, con un incremento de los que aguardan que mejoren (del 19,8% al 20,4%), unido a un descenso de esos que aguardan peores condiciones en los próximos seis meses, que bajó hasta el 20,3% desde el 21% registrado el mes previo.

En lo relacionado al futuro en un corto plazo del mercado de trabajo, el 19,5% espera que haya mucho más cargos laborales libres (en alza desde el 18,5%), al tiempo que el 18,3% se inclina por una reducción de los empleos, una proporción que viene a la baja desde el 21,2% de noviembre.

Menos optimistas se presentaron sobre el corto período de sus capital, con un 16,7% que espera que aumenten (en descenso desde el 17,1%) y un 13,3% que prevé inferiores rentas, asimismo a la baja desde el 15,8%.

«Suponemos que la caída de los costes de la gasolina desde mediados de noviembre como el repunte de las existencias desde mediados de octubre hasta principios de diciembre comentan el incremento de la seguridad, pero las existencias han reculado desde ese momento, con lo que semeja improbable un incremento afín en el primer mes del año«, añaden desde Pantheon Macroeconomics.

Los investigadores de Oxford Economics destacan que «las reacciones de los usuarios sobre la economía mejoraron a objetivos de 2022», lo que corrobora su opinión de que todavía no empezó la recesión.

«No obstante, las intranquilidades de una recesión prosiguieron siendo altas entre los usuarios y aguardamos que sus miedos se confirmen el año próximo, en tanto que el desarrollo mucho más enclenque del empleo y los capital, la inflación elevada y las tasas de interés altas afectan la seguridad de los usuarios y su predisposición a gastar», añaden.

Por Dani