Yotova vence en la segunda vuelta presidencial
La presidenta interina de Bulgaria, Iliana Yotova, defensora del diálogo con Rusia y contraria al apoyo a Ucrania, ganó este domingo la segunda vuelta de las elecciones presidenciales. La jornada electoral se celebró en un contexto de inquietud por la seguridad del país, integrante de la Unión Europea y de la OTAN, después de varios ataques con drones contra barcos comerciales en el mar Negro.
Yotova, aliada del primer ministro Rumen Radev, se enfrentó a Andréi Gyurov, banquero y ex primer ministro interino respaldado por la oposición europeísta. Con el 20% de los votos escrutados, las previsiones le atribuían entre el 57% y el 59% de los sufragios, frente al 38% o 39% de Gyurov.
La participación fue reducida: solo el 26% del censo acudió a las urnas. Esta baja movilización plantea importantes dudas sobre la confianza de los ciudadanos en el Gobierno y en el sistema político búlgaro.
Un giro hacia la influencia rusa
La victoria de Yotova sitúa a Bulgaria más cerca de la esfera de influencia de Rusia, tras una campaña en la que se confrontaron dos posiciones: reforzar las relaciones con Moscú o mantener el respaldo a Kiev. Antigua periodista y eurodiputada, Yotova fue elegida vicepresidenta junto a Radev en 2016 y 2021.
Este año asumió de forma interina la Presidencia después de que Radev dejara el cargo para concurrir a las elecciones parlamentarias. Con este resultado, se convierte en la primera mujer que ocupa la jefatura del Estado de este país de 6,4 millones de habitantes.
En un debate televisado antes de la segunda vuelta, Gyurov reprochó a Yotova no atribuir directamente a Moscú los ataques registrados en el mar Negro. «Rusia debe poner fin a su agresión para que puedan darse los siguientes pasos. Debemos nombrar al país del que proceden las amenazas», declaró Gyurov, ex vicegobernador del Banco Nacional de Bulgaria.
Yotova, por el contrario, sostuvo que «la paz solo puede llegar a través de negociaciones». Radev señaló que los ataques parecían responder a los intereses del Kremlin y convocó al embajador ruso, aunque su Gobierno mantiene que no existen pruebas que vinculen de forma directa a Moscú con esas acciones.
La campaña de la “presidenta de la paz”
Durante los días previos a la votación, Yotova afirmó que ejercerá como una «presidenta de la paz» y acusó a su adversario de pretender involucrar a Bulgaria, un país con vínculos históricos con Rusia, en la guerra de Ucrania.
La presidenta interina ya había ganado la primera vuelta con el 35% de los votos, frente al 32% de Gyurov. El resultado contrastó con los sondeos, que otorgaban a la jefa de Estado una ventaja de 20 puntos.
El respaldo de Rumen Radev
Tras ese primer resultado, Radev decidió implicarse en la campaña para favorecer el triunfo de Yotova. Su formación, Bulgaria Progresista, había vencido en las elecciones parlamentarias tras capitalizar el descontento ciudadano y reforzó su apoyo a la candidata.
El primer ministro pidió a los electores que respaldaran a Yotova y planteó la elección como una disyuntiva entre «la paz y la guerra» y entre «la democracia y el modelo corrupto del sistema político». Además, pronosticó que los adversarios del partido gobernante llevarían a Bulgaria a una guerra debido al incremento de la tensión con Rusia.
La guerra en Ucrania condicionó de manera decisiva el debate político. Petar Doitchinov, un ingeniero jubilado de 67 años, explicó antes de votar que no le convencía ninguno de los dos aspirantes, aunque rechazaba «el retorno del comunismo» que, a su juicio, se ha producido en los últimos años. Indicó que no participó en la primera vuelta porque daba por hecho que habría una segunda y afirmó haber optado por «el mal menor», al considerar que ninguno de los candidatos se ajustaba a su «visión de la democracia».

