El deporte es un mundo lleno de altibajos, y uno de los ejemplos más claros en la actualidad es la situación del delantero del Atlético de Madrid, Álvaro Morata. En palabras del entrenador del equipo, Diego Simeone, «Lo de Morata es muy difícil de explicar». Esta declaración viene tras la victoria por 2-1 contra el Borussia Dortmund en la Champions League, un partido en el que, una vez más, Morata no logró anotar.

La sequía goleadora de Morata, que solo ha conseguido un gol en sus últimos 14 partidos, es un misterio para muchos, especialmente si se tiene en cuenta su rendimiento al inicio de la temporada. En noviembre, el delantero español presentaba el mejor promedio goleador de toda su carrera, con 12 goles en 14 partidos. Sin embargo, su eficacia ha disminuido drásticamente y ahora su media es inferior a 0,5 goles por partido.

Este descenso de forma ha llevado a un aumento de la presión sobre Antoine Griezmann, otro delantero estrella del Atlético de Madrid y el segundo máximo goleador de la Champions League. Sin embargo, Griezmann ha estado lidiando con problemas en el tobillo desde un partido contra el Inter de Milán, lo que ha añadido un grado adicional de dificultad a la situación.

Morata, a pesar de su falta de goles, sigue trabajando duro en el campo. Su esfuerzo constante y su habilidad para generar espacios favorables para sus compañeros son aspectos muy valorados, pero la falta de acierto a la hora de definir se ha convertido en un lastre para él y para el equipo.

La situación se agrava con la tercera lesión de la temporada de Memphis Depay, otro de los delanteros del Atlético. Depay ha sido una pieza clave en el equipo en los últimos meses, con nueve goles en apenas 1.150 minutos de juego, pero una lesión muscular le ha obligado a retirarse.

Por todo esto, la figura de Griezmann se vuelve aún más importante para el Atlético. A pesar de su lesión en el tobillo, el francés ha estado presente en todos los partidos recientes del equipo. En sus propias palabras: «Estoy bien, ahora toca tratamientos y a descansar muy bien. Tenemos a los mejores fisioterapeutas para recuperar bien de cara al sábado, que tenemos un partido muy importante».

El próximo partido, contra el Girona, es crucial en la lucha por la Champions League. Simeone está consciente de que Griezmann no puede llevar el peso del equipo solo, y está buscando que otros jugadores, como Ángel Correa y Samu Lino, den un paso adelante y contribuyan en mayor medida al equipo.

En definitiva, el Atlético de Madrid se encuentra en una situación complicada. Con Morata en baja forma, Griezmann lesionado y Depay fuera de juego, el equipo necesita más que nunca que el resto de la plantilla dé lo mejor de sí para mantenerse en la lucha por la Champions League. Solo el tiempo dirá si logran superar estos obstáculos y alcanzar sus objetivos.