Investigación del Ministerio de Consumo a Carlos Ríos, promotor de ‘Realfooding’
El dietista-nutricionista y creador del movimiento ‘Realfooding’, Carlos Ríos, está siendo investigado por el Ministerio de Consumo por presunta publicidad desleal. La noticia fue confirmada por el propio influencer a través de sus redes sociales, donde expresó su sorpresa y frustración por la situación.
“Me acaba de llegar una notificación del Ministerio de Consumo y Agenda 2030 diciéndome que no puedo hacer publicidad desleal”, explicó Ríos en su perfil de Instagram. El dietista-nutricionista ha relacionado esta acción con su reciente crítica a la subida del sueldo de los diputados.
En sus publicaciones, Ríos se ha mostrado crítico con los políticos a raíz de su aumento de sueldo como diputados. «Justo me llega esta carta la misma semana que hago crítica a los políticos por los menús de los hospitales», publicó en las ‘stories’ de su Instagram, adjuntando una captura de pantalla de una noticia que contaba la subida del sueldo de los diputados para 2024 de un 2,5% y donde se preguntaba si ese dinero se invertiría en mejorar los menús de los hospitales.
Ríos ha sido una figura destacada en la promoción de la ‘Realfooding’, un movimiento que promueve el consumo de ‘comida real’ en lugar de alimentos ultraprocesados. A través de sus redes sociales, ha acumulado más de un millón y medio de seguidores, a quienes ofrece consejos y opiniones sobre los ingredientes y el etiquetado de los alimentos disponibles en los supermercados. Su objetivo es diferenciar entre los alimentos que son ‘reales’ y los que no lo son, proporcionando un análisis detallado de los productos ultraprocesados, los aditivos, las grasas trans y las calorías.
En febrero, el Ministerio de Consumo publicó un análisis que indicaba que casi el 70% de los influencers no cumplen con la normativa europea sobre publicidad. Según el estudio, tres de cada cuatro influencers no publicitan productos de acuerdo con las reglas europeas. La notificación recibida por Ríos estaría relacionada con estos hallazgos, aunque el influencer ha relacionado el asunto con sus críticas a los políticos.
El Ministerio de Consumo ha revelado que ha inspeccionado las publicaciones de 576 influencers, y ha descubierto que el 97% de ellos publicaba contenido con carácter comercial. Sin embargo, sólo uno de cada cinco indicaba correctamente que su contenido tenía carácter publicitario. Esta situación ha llevado a una mayor observación de las actividades publicitarias de los influencers, y a la aplicación de sanciones en caso de incumplimiento de las normas.
El caso de Carlos Ríos pone de relieve las tensiones entre la necesidad de regular la publicidad en las redes sociales y la libertad de expresión de los influencers. Mientras que las autoridades buscan proteger a los consumidores de la publicidad engañosa, los influencers, como Ríos, argumentan que están ejerciendo su derecho a criticar a las marcas de alimentos ultraprocesados y a fomentar una alimentación más saludable.
La situación actual supone un desafío tanto para las autoridades regulatorias como para los influencers, ya que deben encontrar un equilibrio entre la protección del consumidor y la libertad de expresión. El caso de Carlos Ríos será seguido de cerca por muchos, ya que podría sentar un precedente para futuras acciones regulatorias contra los influencers.
De momento, el dietista-nutricionista se encuentra en estado de shock tras recibir la notificación y ha afirmado que continuará con su labor divulgativa en favor de una alimentación saludable y en contra de los alimentos ultraprocesados.
