Kylian Mbappé.

La relación entre el entrenador del Paris Saint-Germain (PSG), Luis Enrique, y su estrella delantera, Kylian Mbappé, puede parecerse a un gráfico bursátil con sus altibajos y fluctuaciones. A veces, parece que Enrique maneja el carácter volátil de Mbappé con la habilidad paternal de un veterano de la gestión de talentos. Sin embargo, otros días, como sucedió recientemente, la relación parece tan frágil como una gota de lluvia.

En el reciente clásico francés, el PSG estaba ganando por un margen estrecho contra el Marsella (0-1), cuando Enrique, con más de 25 minutos por jugar y un hombre menos debido a la expulsión del defensa Beraldo, decidió realizar tres cambios simultáneos. Quitó a Fabián Ruiz, a Ousmane Dembelé y a Mbappé. Las cámaras captaron la reacción de Mbappé, quien no ocultó su disgusto, abriendo un nuevo capítulo en una saga recurrente entre jugador y entrenador.

Cuando se le preguntó a Enrique acerca de la reacción de Mbappé después del partido, respondió con una risa irónica, reafirmando su papel como entrenador y su derecho a tomar decisiones. A pesar de la tensión palpable, Enrique sostiene que su objetivo principal es siempre encontrar la mejor solución para su equipo.

Mbappé, por su parte, no ofreció ningún comentario después del partido. Sin embargo, publicó una foto en Instagram, mostrándose de espaldas bajo la lluvia del Velodrome de Marsella y con el brazalete fuera del brazo, en el momento de su sustitución. Esta imagen podría interpretarse como una metáfora visual de su descontento.

A pesar de la reacción de Mbappé, la decisión de Enrique resultó acertada desde el punto de vista deportivo. Gonçalo Ramos, el sustituto de Mbappé, selló la victoria con el segundo gol del partido. Además, el rendimiento de Mbappé fue calificado de manera pobre por L’Equipe, el diario deportivo de referencia en Francia.

En los últimos siete partidos de la liga con el PSG, Mbappé solo ha jugado los 90 minutos completos en uno de ellos. Enrique ha ido reduciendo el protagonismo de su estrella desde que se rumorea su salida a final de temporada, posiblemente al Real Madrid. Sin embargo, en la Champions League, Mbappé ha jugado todos los minutos.

Curiosamente, antes del último partido, Enrique expresó su esperanza de que Mbappé cambiara de opinión y decidiera quedarse en el PSG. Sin embargo, hace unas semanas, dio por hecho la salida de la estrella francesa.

La tumultuosa relación entre Enrique y Mbappé refleja la volatilidad y la incertidumbre inherentes a la gestión de talentos de alto nivel en el fútbol profesional. Y mientras el PSG continúa su camino hacia el décimo título de la liga de los últimos 12 años, solo el tiempo dirá cómo se desarrollará esta relación y cómo afectará a ambos protagonistas y al equipo.