En un suceso reciente, la central nuclear Ascó I ubicada en Tarragona, España, ha experimentado una parada no programada, lo que ha obligado a la Red Eléctrica a hacer ajustes temporales en la producción de energía de ciertas fábricas. Según un comunicado del Consejo de Seguridad Nuclear, la planta se encuentra actualmente en un estado estable. Cabe destacar que este incidente no ha representado ningún peligro para la seguridad de la instalación, ni tampoco para las personas o el medio ambiente. En la escala internacional de sucesos nucleares, este incidente se ha clasificado en el «nivel 0», indicativo de que no hay riesgos asociados.
El hecho de que la parada no estuviera programada ha suscitado preguntas sobre por qué la central tuvo que frenar su producción de forma inesperada. Fuentes consultadas por EL PERIÓDICO indican que, aunque no es un suceso que ocurra con frecuencia, todas las centrales nucleares contemplan este tipo de paradas.
Las paradas en las centrales nucleares pueden ser de dos tipos: las ‘programadas’ y las ‘no programadas’. Las primeras, como su nombre indica, están previstas con años de antelación y se realizan para hacer cambios de combustible o revisiones necesarias. Por otro lado, las paradas no programadas, como la que ha ocurrido recientemente en Ascó I, pueden ser de distintos tipos.
Las paradas no programadas pueden ser sobrevenidas o pueden organizarse de forma ‘ordenada’, denominadas ‘paradas no programadas ordenadas’. En el caso de las primeras, la producción puede detenerse en menos de tres segundos. En el caso de las segundas, la potencia disminuye a una velocidad de un megavatio por minuto y en unas 12 horas la central puede estar completamente parada.
Para ilustrar mejor, una ‘parada ordenada’ sería como cuando vemos una luz de aviso en nuestro coche y reducimos la velocidad mientras buscamos un lugar seguro para detenernos. En cambio, una parada sobrevenida sería como ver humo en el coche y detenerlo de inmediato donde sea.
En este incidente específico, la parada no programada en Ascó I fue ‘ordenada’ porque el error detectado en una válvula no ponía en riesgo la seguridad de la planta, sino que estaba relacionado con la producción. Esta válvula suministra agua al generador de vapor situado dentro del reactor, que provoca el movimiento de las turbinas que luego producen energía.
Después de observar cambios en la velocidad de las bombas de agua e intentar resolver el problema sin parar la producción, los responsables de la central optaron por una ‘parada ordenada’. Esto les permitió comprobar que la posición de la válvula afectada no era la correcta.
El siguiente paso para la central nuclear Ascó I será solucionar el problema y luego poner en marcha de nuevo la planta para recuperar el ritmo de producción habitual. Aunque aún no se ha comunicado cuándo se reanudará la producción, este incidente sirve como un recordatorio de la importancia de la seguridad y la preparación en la industria nuclear.
