Dennis González, un joven prodigio de la natación sincronizada de origen catalán, ha transformado su temprano encuentro con el ‘bullying’ en una pasión y éxito en el agua. Desde que vio por televisión un ‘Informe Robinson’ sobre Pau Ribes, un pionero en el deporte de la natación artística masculina, Dennis aspiró a seguir sus pasos. Hoy, con solo 19 años y cinco medallas mundiales a su nombre, este sueño se ha vuelto realidad.
Dennis recuerda que a la temprana edad de 12 años, inspirado por el éxito de Ribes, le dijo a su madre, una entrenadora de ‘sincro’, que él también quería participar en este deporte. Aunque su madre inicialmente dudó, preocupada de que el acoso escolar que ya sufría Dennis se intensificara debido a la participación en un deporte dominado por mujeres, finalmente apoyó su decisión. Resultó que la natación artística se convirtió en un salvavidas para Dennis, un medio para liberar la frustración y la rabia acumulada por el ‘bullying’.
La combinación del agua y el cloro transformó los insultos y el menosprecio en combustible para su dedicación al deporte. La natación sincronizada le dio la confianza para enfrentar los desafíos en el colegio, y también le proporcionó un canal para liberar su ira y frustración. A pesar de los insultos y comentarios despectivos que recibía por practicar natación artística, Dennis encontró apoyo en su familia, sus entrenadoras e incluso en su héroe, Pau Ribes, quien se convirtió en su ángeles de la guarda deportivo.
Dennis recuerda con cariño la primera vez que Ribes asistió a una de sus exhibiciones y se unió a él en el agua. Este gesto de apoyo y camaradería solidificó su decisión de seguir adelante con su carrera en la natación sincronizada. Después de entrenar con su madre durante un año, Dennis se unió al club Kallipolis, una reconocida institución de natación sincronizada en Cataluña, y luego al CAR de Sant Cugat.
El camino de Dennis no ha estado exento de obstáculos. Aunque ha logrado éxito y reconocimiento en su deporte, aún se enfrenta a insultos y críticas, ahora principalmente en las redes sociales. Dennis, sin embargo, ha aprendido a manejar estos comentarios con gracia y determinación, eligiendo no darles importancia y en su lugar, aprovechando la visibilidad que le proporcionan para promover la natación sincronizada masculina.
Con la esperanza de inspirar a otros jóvenes atletas, Dennis destaca la importancia de tener referentes en el deporte. Recuerda cómo el éxito de Pau Ribes en el Mundial de 2015, la primera competencia que permitió la participación de hombres, abrió la puerta para él y otros atletas. Ahora, con la mirada puesta en los Juegos de Los Ángeles 2028, Dennis espera que su éxito anime a otros jóvenes a seguir sus pasos y a desafiar las normas de género en el deporte.
Hasta la fecha, Dennis ha ganado dos medallas de plata en el Mundial de Doha, y aunque no competirá en los próximos Juegos de París, tiene la esperanza de que sus especialidades sean incluidas en el programa olímpico para Los Ángeles 2028. Para entonces, tendría solo 23 años, todavía en la flor de su carrera, y en una posición ideal para competir por medallas y continuar abriendo camino para futuros atletas masculinos en la natación sincronizada.
En su lucha contra el ‘bullying’ y a través de su éxito en la natación sincronizada, Dennis González se ha convertido en un defensor de la inclusión y la diversidad en el deporte. A través de su ejemplo, espera inspirar a otros jóvenes a seguir sus pasiones, a desafiar las normas de género y a encontrar su propia vía de escape en el deporte, tal como él lo hizo.
