Imagen de archivo de una cola de gente en el interior de la Oficina de Extranjería.

El sector turístico de las Islas Baleares se encuentra enfrentando un problema de escasez de mano de obra cualificada que se ha visto agravado por el colapso en los servicios de Extranjería de la Policía Nacional. Las empresas vinculadas a la actividad turística ya están sintiendo las repercusiones de esta situación, y la emisión de los números de identificación de extranjeros (NIE) se encuentra paralizada, impidiendo la contratación de personal procedente de otros países europeos. Miguel Pérez-Marsá, presidente de la Asociación Balear de Ocio Nocturno (ABONE), ha hecho público este problema, pero la industria del ocio nocturno no es la única que se ve afectada. Hace algunas semanas, el Govern balear tuvo que acompañar a las asociaciones agrarias para abordar este tema con el delegado del Gobierno, evidenciando que el problema se extiende más allá del sector turístico.

Una advertencia no atendida

Hace poco más de un mes, los sindicatos UGT y CCOO, junto con algunos abogados, advirtieron de la situación que se estaba gestando. Durante la temporada turística, es habitual que las empresas contraten a jóvenes procedentes de otros países europeos para reforzar sus equipos de trabajo, especialmente en los establecimientos de ocio nocturno y de restauración. Para trabajar legalmente, estos individuos necesitan obtener su número de identificación de extranjero y el certificado de residencia de ciudadanos europeos.

El colapso en los servicios de Extranjería ha llevado a una situación de saturación que dificulta la obtención de estos documentos necesarios. Aunque el NIE puede obtenerse a través de colegios profesionales como los de abogados o graduados sociales, esta alternativa no ha logrado aliviar la situación. Pérez-Marsá ha señalado que a pesar de que las empresas suelen encargar este trámite al colegio de abogados, la situación de saturación en Extranjería ha impedido la obtención de los NIE necesarios.

El colapso de los servicios de Extranjería no solo agudiza el problema de la escasez de mano de obra española, sino que también complica la contratación de personal extranjero. Esta situación ha generado fuertes tensiones en el sector turístico, que lucha por tener suficiente personal durante los meses de mayor actividad.

Abogados afectados señalan que esta situación pone a los empresarios «entre la espada y la pared». Se ven obligados a elegir entre operar con menos personal del necesario, lo que genera tensiones en las plantillas, o recurrir a la vía irregular, contratando a extranjeros que necesitan pero sin la correspondiente inscripción en la Seguridad Social.

Un problema que se extiende más allá del sector turístico

Este problema no se limita al sector turístico. Desde la conselleria de Agricultura del Govern balear, se recordó que el titular del departamento, Joan Simonet, acompañó a las organizaciones agrarias a una reunión con el delegado del Gobierno, Alfonso Rodríguez, para abordar la situación de Extranjería y el impacto que está teniendo en la actividad agraria.

Hace poco más de un mes, Miguel Ángel Romero, secretario general de UGT-Servicios Públicos, advirtió que «no estamos diciendo que viene el lobo, sino que el lobo ya está aquí«. Esta afirmación refuerza la urgencia de la situación, y la necesidad de encontrar soluciones para evitar un mayor impacto en el sector turístico y otras industrias afectadas.

Por Daniel