La falta de operatividad de casi 18.000 cargadores lastra la electrificación en España

El mercado de los vehículos electrificados continúa avanzando en España. Durante el tercer trimestre de 2026 se matricularon más de 76.000 unidades y, en septiembre, uno de cada tres turismos registrados en el país fue electrificado.

El indicador de penetración del vehículo electrificado alcanzó los 39,7 puntos sobre 100, tras crecer 1,4 puntos durante el trimestre. Este impulso está vinculado a los incentivos a la compra activados con el Plan Auto+ desde agosto. Entre enero y septiembre de 2026 se contabilizaron 217.300 turismos electrificados, el 48,3% del objetivo anual de 450.000 unidades.

Navarra encabeza la penetración electrificada

En el ámbito autonómico, Navarra lidera la penetración de vehículos electrificados con 60,6 puntos, por encima de la media europea. Le siguen Castilla-La Mancha, con 44,1 puntos, y Galicia, con 42,7.

La media de la UE-27 se sitúa en 52,6 puntos, de modo que España presenta una diferencia de 12,9 puntos respecto al promedio europeo en ventas.

La recarga pública se frena pese al aumento de puntos

España dispone de 58.075 puntos de recarga de acceso público operativos, después de sumar 1.393 durante el tercer trimestre, un incremento del 2,5%. Sin embargo, el despliegue de esta infraestructura muestra una fuerte ralentización.

En los nueve primeros meses de 2026 se instalaron 5.003 nuevos puntos, casi cuatro veces menos que los 13.382 desplegados en el mismo periodo de 2025. Esta cifra equivale al 37,4% del ritmo registrado un año antes.

17.965 puntos instalados permanecen fuera de servicio

El principal obstáculo son los denominados «puntos fantasma»: existen 17.965 puntos de recarga instalados que no están operativos, el 23,6% del total de la red. Estos cargadores permanecen fuera de servicio por averías, mal estado o por estar pendientes de conexión a la red eléctrica de distribución.

Si todos estuvieran en funcionamiento, la red pública alcanzaría los 76.040 puntos de recarga. El indicador de infraestructura se limita así a 15,9 puntos sobre 100, tras avanzar 0,5 puntos en el trimestre, una cifra que no llega a la mitad de la media europea, situada en 31,5 puntos.

Por comunidades, Castilla y León encabeza este indicador con 24,6 puntos, seguida de Cantabria, con 22,1, y Navarra, con 21,9.

Predominan los cargadores de baja potencia

El desafío no se limita a elevar el número de cargadores, sino que también afecta a su calidad y a la disponibilidad de recarga rápida para los desplazamientos largos y la movilidad profesional. Actualmente, el 68% de los puntos públicos, un total de 39.437, tienen una potencia igual o inferior a 22 kW, lo que obliga a esperas superiores a tres horas.

En el extremo positivo, España cuenta con 6.651 puntos de 150 kW o más, equivalentes al 11,4% de la red pública. De los nuevos cargadores instalados en el trimestre, uno de cada tres fue de alta potencia, con 399 puntos. No obstante, la infraestructura destinada al transporte pesado mantiene un desfase crítico.

El director general de Anfac, José López-Tafall, ha señalado que, aunque el despliegue de infraestructuras había avanzado positivamente, la ralentización acumulada en los tres primeros trimestres requiere atención. También ha reclamado facilitar los procesos para poner en funcionamiento cuanto antes los puntos ya instalados por los operadores, atender las zonas con escasa cobertura y reforzar la infraestructura para vehículos pesados.

El borrador del Marco de Acción Nacional (MAN) reconoce que España no cumple los objetivos europeos AFIR. Solo el 56,6% de la red básica satisface el requisito de disponer de estaciones con 400 kW de potencia total acumulada y, al menos, un punto individual de 150 kW cada 60 kilómetros. Además, persiste un déficit absoluto de nodos urbanos y de bases de carga nocturna para camiones y autobuses.

España amplía su distancia respecto a Europa

El Indicador Global de Electromovilidad de Anfac concede a España 27,8 puntos sobre 100, tras un avance de 0,9 puntos. Pese a esta mejora, la distancia con la media europea, que alcanza los 42,1 puntos, se eleva hasta los 14,3 puntos.

López-Tafall ha subrayado que España tiene la oportunidad de consolidarse como uno de los grandes polos industriales europeos del vehículo electrificado, aunque ha advertido de que el crecimiento del mercado debe ir acompañado de una infraestructura adecuada. Para ello, considera necesario aumentar la potencia de la red, especialmente en los puntos de alta potencia, garantizar su operatividad y lograr una cobertura accesible y equilibrada en todo el territorio.

Objetivos de potencia instalada

Según el criterio de la patronal europea ACEA, que establece 3 kW por cada coche 100% eléctrico y 2 kW por híbrido enchufable, España ya ha cubierto el 70% del objetivo de potencia instalada previsto para 2026. Un total de 22 provincias han alcanzado o superado el 100% de su objetivo asignado, aunque seis todavía no llegan al 50%.