El estadio Santiago Bernabéu fue el escenario de un emocionante partido de fútbol el miércoles pasado. Real Madrid y Bayern Múnich, dos equipos que han tenido un gran sabor de la Champions League en muchas ocasiones, competían en el césped del coliseo madridista por un lugar en la final a la que ya había avanzado el Borussia Dortmund. Los locales, el Real Madrid, se llevaron la victoria gracias a otra remontada épica, pero no sin alguna polémica en el camino.
Los primeros setenta minutos de juego transcurrieron sin incidentes, apenas un fuera de banda que se disputó con otro balón dentro del terreno de juego. Sin embargo, los últimos treinta minutos estuvieron llenos de acciones discutibles. En resumen, el VAR acertó en todo cuando se le permitió intervenir, y el árbitro polaco Szymon Marciniak y sus asistentes también cometieron errores. En dos de estos errores, el VAR pudo corregirlos, pero en el último, el árbitro se precipitó al pitar y ya no pudo recibir ayuda. Los alemanes del Bayern tienen motivos para quejarse.
En el minuto 6 del partido, Bellingham del Bayern Múnich cayó en el área contraria. El inglés se quejó de que le habían derribado, pero en realidad se había dejado caer. El árbitro acertó al no señalar nada.
En el minuto 13, un balón del Bayern se indicó que había salido por la línea de banda, pero un jugador de cada equipo continuó disputándolo en el lateral derecho del área del Real Madrid. Mientras el equipo blanco sacaba de banda en la zona derecha de su ataque, la jugada terminó con un disparo al palo y un tiro que atrapó Neuer. Aunque reglamentariamente puede ser legal, el árbitro debería haber detenido el partido y posteriormente repetir el saque de banda.
En el minuto 53, Kane del Real Madrid pidió un penalti por un empujón y derribo de Mendy. Marciniak consideró que era una carga normal en el juego. No parecía suficiente para señalar un penalti, por lo que fue un acierto del árbitro.
El minuto 71 vio un gol del Real Madrid a la salida de un córner. La acción se revisó y el VAR llamó al árbitro al ver un empujón de Nacho sobre la cara de Kimmich. Marciniak anuló el gol después de ver la acción.
En el minuto 92, un gol fue inicialmente anulado a Joselu por fuera de juego. La acción se revisó y se comprobó que Joselu estaba por detrás del balón, que en este caso es lo que marca el fuera de juego.
La jugada que realmente indignó al Bayern ocurrió en el minuto 90+12. Se pitó fuera de juego al Bayern Múnich en una jugada que terminó en gol. Para muchos, no había fuera de juego, pero como el asistente levantó la bandera y el árbitro pitó antes del gol, ya no se pudo revisar la jugada. Esta decisión fue muy criticada, ya que las reglas indican que si no está claro el fuera de juego, se debe permitir seguir el juego.
En general, el partido entre el Real Madrid y el Bayern Múnich fue emocionante y lleno de controversia, lo que añadió un elemento extra de tensión y drama a la competición. A pesar de las polémicas, ambos equipos demostraron su talento y habilidad en el campo, y presentaron un espectáculo de fútbol que sin duda será recordado.
