En una reciente maniobra financiera, la empresa húngara Ganz-Mavag (Magyar Vagon) ha presentado un aval bancario de 620 millones de euros a la Comisión Nacional del Mercado de Valores (CNMV) en relación a su oferta pública de adquisición (opa) para hacerse con el control total de Talgo, la compañía madrileña fabricante de ferrocarriles. Fuentes cercanas a la firma húngara han confirmado este paso significativo en el proceso de adquisición.
El pasado 4 de abril, Magyar Vagon presentó oficialmente su folleto de oferta pública de adquisición a la CNMV, en el cual valoró a Talgo en 620 millones de euros, equivalente a cinco euros por acción. Acorde con la Ley del Mercado de Capitales, la empresa húngara ha presentado este aval bancario dentro del plazo legal de siete días. Este aval, otorgado por un banco húngaro, garantiza que Magyar Vagon posee el capital necesario en efectivo para llevar a cabo la operación.
Este documento ya se encuentra en manos del regulador de la bolsa española y del Gobierno, pero aún no se ha hecho público. La CNMV hará públicos los detalles de la oferta siempre y cuando el Gobierno autorice la operación.
La oferta de Magyar Vagon ha generado cierta preocupación en el Gobierno español debido a los posibles vínculos de la firma húngara con Rusia. El consorcio liderado por András Tombor anunció en marzo que mantendría reuniones con varios ministerios del Ejecutivo español para presentar su proyecto y disipar los temores de una posible influencia rusa en la operación. Sin embargo, fuentes confirman que aún no ha habido ningún encuentro entre la compañía y el Gobierno español.
El Ministro de Transportes y Movilidad Sostenible, Óscar Puente, ha expresado su preocupación sobre la opa, que considera plantea un «problema geopolítico». En declaraciones recientes, Puente ha manifestado su interés en que se constituya una alternativa española a la oferta húngara, con el respaldo del Gobierno español si fuera necesario.
Puente defiende que Talgo es una empresa estratégica que necesita protección. Por lo tanto, espera desempeñar un papel en la autorización que el Gobierno debe conceder a los húngaros para la adquisición de la empresa. Puente ha expresado que el Gobierno español está observando la opa con el máximo cuidado, a la espera de que otros actores, como inversores y otros fabricantes, entren en juego.
Puente ha dejado la puerta abierta a que se forme una alternativa a Ganz-Mavag, preferentemente española. Sin embargo, el único otro fabricante nacional, CAF, no está interesado. Por otro lado, otras dos compañías, la francesa Alstom y la suiza Stadler, tienen una amplia presencia industrial en España y podrían ser consideradas como alternativas potenciales.
En resumen, la adquisición propuesta de Talgo por parte de Magyar Vagon está en proceso y depende de la aprobación del Gobierno español. La propuesta ha generado cierta preocupación en el Gobierno debido a las posibles implicaciones geopolíticas y al deseo de mantener el control nacional sobre una empresa considerada estratégica. Sin embargo, aún queda por ver si surgirá una alternativa viable a la oferta húngara.
